Eliana López defiende a Mirkarimi y no quiere el divorcio

La esposa del sheriff suspendido de San Francisco refuta hasta lo que está en video.
Eliana López defiende a Mirkarimi y no quiere el divorcio
Eliana López compareció ante la Comisión de Etica de la alcaldía de San Francisco.
Foto: Francisco Barradas / El Mensajero

SAN FRANCISCO.— En un receso en su interrogatorio, al salir de la sala en que sesionaba ese 19 de julio la Comisión de Ética de la alcaldía de San Francisco, Eliana López lanzó un beso al aire dirigido a su esposo el sheriff Ross Mirkarimi, quien fue suspendido del cargo por causa de lo que esos labios amorosos dijeron meses atrás.

Un día después, la pareja se besaría sin distancia de por medio y frente a decenas de cámaras de televisión y fotográficas, al conseguir que la Corte Suprema de San Francisco relajara la orden de restricción que prohibía a Mirkarimi acercarse a López.

Mirkarimi, en libertad condicionada hasta 2015, tras declararse culpable en marzo de un cargo por violencia doméstica, se despidió de López ese mismo viernes 20 de julio, al retornar la actriz a su natal Venezuela, donde radica por ahora con el hijo de ambos.

El testimonio de López ante la Comisión de Ética era crucial. Fue ella la víctima de maltrato. Y, sin embargo, desde que esta historia comenzó, en enero, ha sido ella quien con más ahínco ha defendido la inocencia de su esposo.

El 15 de agosto, la Comisión de Ética habrá de comunicar su resolución sobre el proceso administrativo que sigue a Mirkarimi. Puede dictaminar que el incidente violento contra López no constituye falta suficiente para declararlo incompetente para ejercer como sheriff, tal como plantea el alcalde Ed Lee, quien el 20 de marzo ordenó la suspensión sin goce de sueldo del funcionario electo.

Pero en caso que resuelva lo contrario, la Comisión de Ética turnará su dictamen al Consejo de Supervisores, del cual Mirkarimi fue miembro hasta diciembre de 2011, para que éste decida la suerte final del sheriff; se estima que eso podría suceder en septiembre.

La Comisión de Ética procede como un tribunal en este caso. Abogados representan a la parte acusadora, la alcaldía, y al defendido, Mirkarimi. Ambas partes han presentado alegatos y testigos.

López declaró a petición de la alcaldía. Peter Keith, quien trabaja para la fiscalía citadina la interrogó, por 30 minutos el 18 de julio, y por dos horas un día después.

La fiscalía intentó probar que López no tenía clara consciencia que fue víctima de violencia doméstica, que intentó disuadir testigos de declarar ante la policía y que al paso de estos meses ha cambiado su relato de lo sucedido en beneficio de su esposo.

López lució errática. Olvidó que bajo su nombre circuló un comunicado de prensa, el 6 de enero, en que negaba ser víctima de violencia doméstica.

Denunció que una pléyade de políticos —Gavin Newsom, Kamala Harris, George Gascón— planearon una vendetta contra Mirkarimi.

También incluyó en esa presunta conjura a dos de sus vecinas, Ivory Madison y Callie Williams. Pero sonó de plano confundida cuando Keith le hizo notar que se contradecía, pues según su relato en cierto momento del 4 de enero sabía ya que Williams era una enemiga, y sin embargo, fue la propia López quien horas después le contó a esta misma persona la agresión de Mirkarimi, ocurrida el 31 de diciembre. Tras un silencio y algunos titubeos, López solo agregó: “Tiene usted razón; estaba actuando de manera muy estúpida en ese momento”.

López accedió que Ivory Madison grabara un video, que se constituiría en pieza clave en la denuncia contra Mirkarimi. El video, de 46 segundos de duración, es hoy público, se encuentra incluso en YouTube. Mientras señala un moretón en el brazo derecho, López dice, llorosa, “ésta es la segunda vez que esto pasa”.

La comisionada Beverly Hayon le preguntó a López a qué se refería con eso. La respuesta fue que al número de veces que como pareja discutían su posible divorcio.

Hayon preguntó también a López si lloraba por la agresión. La respuesta, contradictoria a lo que el video muestra, fue que las lágrimas brotaron al mencionar la posibilidad de perder a su hijo en caso de un divorcio.

López afirma en el video: “Él dice que es un hombre muy poderoso”. A lo largo del interrogatorio, negó que Mirkarimi hubiera pronunciado eso.

Insistió que accedió grabar el video porque Madison le dijo que era abogada. Pero el fiscal refutó esa versión, mencionando que ni el 6 de enero en el boletín de prensa ni en una larga entrevista que concedió a una radio venezolana, el 17 de enero, López refirió que su relación con Madison fuera de cliente-abogado.

En sus declaraciones, López admitió que relató a por lo menos cinco personas la discusión que sostuvo con Mirkarimi la tarde del 31 de diciembre. También dijo que grabó, en audio, esa discusión —ocurrida abordo de un vehículo—; luego afirmó que había borrado ese archivo.

“Nunca creí que esto fuera a salirse de mis manos. Fui muy inocente”, comentó López en un momento.

López negó que considere divorciarse de Mirkarimi.