Una vida dedicada a su hermano

Puertorriqueña narra la odisea que pasan familias con miembros minusválidos
Una vida dedicada a su hermano
Evelyn Flecha junto a su hermano William Flecha, de 46 años, quien se encuentra en cama desde que tenía menos de un año.
Foto: Jose Acosta / EDLP

El Bronx – Los creyentes que visitan la gruta de la iglesia de St. Lucy en el barrio de Bronxwood en busca de agua milagrosa, ignoran que frente a este lugar de fe reside un hombre que está vivo de milagro.

Se trata de William Flecha, de 46 años, quien desde que una enfermera lo dejó caer en la bañera en el hospital St. Mary, de Long Island, cuando él tenía nueve meses de nacido, quedó paralítico, mudo, ciego y dependiente de un tubo para alimentarse.

Los médicos, según la familia, pronosticaron que Flecha sólo viviría hasta los diez años, pero estos médicos no contaban con que Flecha tenía un ángel de la guarda, su hermana Evelyn Flecha, de 51 años, quien con un enorme espíritu de sacrificio siempre ha velado por el cuidado de su hermano.

Flecha es divorciada, tiene una hija y cinco nietas.

“Algunos me preguntan que por qué no interno a mi hermano en un hospicio, pero si yo lo hubiera hecho hace mucho que él habría muerto”, dijo.

William se pasa el día en la cama de una habitación de la casa de su hermana, con la asistencia permanente de enfermeras, y en la noche una cuidadora, pagadas por el Medicaid.

Evelyn, quien se gana la vida como asistente escolar atendiendo niños especiales, reveló que a través de los años tuvo problemas para conseguir que su hermano tenga el cuidado que necesita.

“Para cuidar a una persona enferma, hay que tener corazón y voluntad, y me he encontrado con muchos enfermeros que no hacen su trabajo, no saben siquiera cambiar un pañal, no le dan los alimentos y se la pasan holgazaneando y hablando por celular”, dijo Evelyn.

Como tiene que trabajar para mantener la casa, Evelyn ha tenido que instalar cámaras de vigilancia para estar al tanto de lo que sucede con su hermano cuando ella no está.

En marzo, Evelyn consiguió a dos enfermeras ideales, pero entonces sucedió lo inesperado. La agencia para la que trabajaban, la Golden Apple Homecare, en Throgs Neck, El Bronx, dejó de pagarles a sus empleados.

Entre los afectados por la falta de pago de Golden Apple están los enfermeros Reggie, quien no reveló su apellido, y Keicha Brockinton.

“Golden Apple me adeuda unos $6,000 de salarios atrasados, y a algunas de las enfermeras les ha dado cheques sin fondos”, dijo Reggie.

Tanto Reggie como Brockinton, pese a la falta de pago, decidieron seguir sirviendo a Willie, preocupados por su bienestar.

Para solucionar el problema, Evelyn habló con la agencia Foster Nurses Agency y le pidió que contratara a sus enfermeras, y desde entonces éstas reciben su salario puntualmente.

El año pasado, algunos programas de cuidadoras a domicilio cerraron debido a cambios en Medicaid, responsable de pagar a estos trabajadores.

La activista Bobbie Brooks dijo que la ciudad debería cerrar a Golden Apple, “porque muchas enfermeras se quejan por falta de pago, lo que representa un peligro para las personas que ellas atienden”.

Vicki Javier, de la oficina del concejal James Vacca, reveló que su oficina ha recibido tres quejas contra Golden Apple, “por falta de pago de salario y cheques sin fondo”.

“Hemos enviado cartas a Golden Apple para que pague a sus trabajadores”, dijo Javier.

El Departamento Estatal de Trabajo confirmó que Golden Apple, con licencia de 2007, está bajo investigación de la División de Horas y Salarios.

La contestadora en la oficina de Golden Apple no aceptaba mensajes.

Sin embargo, David Burke, ejecutivo de Concept Home Care, empresa que opera Golden Apple, ha dicho a los medios que está revisando las quejas y que está trabajando para resolver “algunos problemas de solvencia de la agencia”.