Demócratas recurren a Bill Clinton

Washington/EFE – El expresidente Bill Clinton volverá a la primera línea política en la Convención Demócrata que se celebrará del 3 al 6 de septiembre en Charlotte (Carolina del Norte), donde pronunciará un discurso en defensa del actual mandato demócrata y formalizará la nominación de Barack Obama a la reelección.

Los demócratas recurrirán al presidente demócrata entre 1993 y 2001 para que pronuncie el discurso el penúltimo día de la Convención que formalizará a Obama como candidato a la presidencia para los comicios de noviembre, según explicaron ayer fuentes de la campaña.

La economía, que de momento es el eje central de la carrera presidencial de 2012, centrará las palabras de Clinton, que subrayará las diferencias en políticas económicas entre los grandes partidos y justificará por qué las propuestas de Obama superan las de su rival republicano, Mitt Romney, en ese terreno.

En concreto, el que fue presidente en tiempos de expansión económica para Estados Unidos hablará del esfuerzo de la Administración Obama para reducir el déficit federal y se adentrará en la creación de puestos de trabajo, entre otros asuntos.

“No hay nadie mejor para tratar las cuestiones económicas, dado su historial”, justificaron desde la campaña demócrata.

“Él puede desmontar las políticas económicas de Romney y los republicanos (…) y puede validar las decisiones que el presidente (Obama) ha hecho para reconstruir la economía”.

La intervención de Clinton, que se hará en horario de máxima audiencia televisiva, también servirá para que el Partido Demócrata formalice la nominación de Obama como candidato a presidente del país por un segundo mandato.

Al día siguiente, el de mayor audiencia según la campaña, será el turno del vicepresidente actual, Joe Biden, y del presidente y candidato a la reelección, Barack Obama.

A diferencia de Obama, Mitt Romney no contará en la convención de su partido, que se celebrará en Tampa del 27 al 30 de agosto, con el apoyo del último presidente republicano del país, George W. Bush, que declinó su asistencia, tras cuatro años en los que se ha mantenido alejado de la política.