Adolescentes gravemente amenazadas

Según estadísticas de los Centers for Disease Control and Prevention de los Estados Unidos (CDC), en la Ciudad de Nueva York la proporción de intentos de suicidio por parte de adolescentes latinas disminuyó levemente en 2011, de casi 15% a algo más del 11%. Parece una buena noticia –y lo es, relativamente hablando, porque indica un leve avance-pero lo cierto es que el resto de la información de los CDC sobre esta epidemia suicida mortífera que azota a las jóvenes hispanas (y en menos medida a los jóvenes varones) es todavía menos alentadora.

Para empezar, las jóvenes neoyorquinas de origen latino tienen tasas de voluntad e intento de suicidio mucho más altas que las de cualquiera de los demás sectores de la población. Y a nivel nacional, el número de chicas hispanas que cursan entre el grado 9 y el 12 que han considerado seriamente la posibilidad de suicidarse ha aumentando casi un 2% en los últimos dos años, y ahora supera el 19%, lo que en términos más reales significa, una joven latina de cada cinco.

“Muchas de estas niñas viven en hogares donde la madre es la que provee el sustento, la que tiene que trabajar en dos empleos para mantener a la familia”, explica la Dra. Rosa Gil, Directora Ejecutiva de Comunilife, otra organización de la comunidad que forma parte de la Hispanic Federation, “y eso crea diferentes formas de estrés. Además, es importante reconocer que esa madre -en especial la madre- fue criada en otro país y piensa que su hija debe conducirse de la manera en que la criaron a ella. Pero en los Estados Unidos, la manera de comportarse de las jóvenes es muy diferente a la manera en que se cría a las adolescentes en los países latinoamericanos”.

Comunilife cuenta con un programa especializado en la prevención del suicidio de las adolescentes que se llama La vida es preciosa (Life is Precious).

El programa, que comenzó en Brooklyn en 2008 en respuesta a un muy inquietante informe sobre tendencias suicidas en las chicas latinas que había dado a conocer en 2007 los CDC, está orientado a las jóvenes de nuestra comunidad que hayan intentado suicidarse o expresado sentimientos suicidas.

Tras asegurarse de que las adolescentes reciban tratamiento adecuado, el programa La vida es preciosa les da apoyo con sus actividades escolares, con el objetivo de eliminar en ellas cualquier sentimiento de inferioridad que puedan tener o cualquier depresión relacionada con los estudios. Las jóvenes participantes también asisten a sesiones de terapia creativa.

“En esas sesiones”, añade la Dra. Gil “ellas pueden expresar francamente sus sentimientos y liberarse de tensiones mediante las artes.

Y el programa también ayuda a los padres.

Con ellos trabajamos para ayudarles en la búsqueda de vivienda o de trabajo, para minimizar las formas de estrés que puedan estar impactando a la familia”.

Es importante que las jóvenes hispanas y sus familias cuenten con servicios de prevención y tratamiento que no sólo sean bilingües sino que conozcan y tengan en cuenta las características culturales de los varios sectores de nuestra comunidad, como los que prestan Comunilife, Inc. (214 Oeste de la Calle 29, en Manhattan, (212) 219-1618, http://www.comunilkife.org).

Los interesados e interesadas en ponerse en contacto con otras organizaciones de la Hispanic Federation que presten asistencia de toda índole a las adolescentes latinas pueden llamarnos a nuestra línea gratuita, al 866-HF-AYUDA, o (866) 432-9832.