Empeora la situación en Alianza Dominicana

La organización encara a la enérgica demanda de unos 25 trabajadores que no reciben su pago hace más de tres meses

Empeora la situación en Alianza Dominicana
Un grupo de extrabajadores y activistas de Alianza Dominicana exigió que se resuelva la situación en el centro.
Foto: Humberto Arellano / EDLP

Nueva York.- Crece la tensión en Alianza Dominicana y a vecinos del Norte de Manhattan les preocupa su posible cierre. La organización encara a la enérgica demanda de unos 25 trabajadores que no reciben su pago hace más de tres meses.

Beneficiados de los programas se preguntan quién salvará a la organización que sirve desde 1985 y que en su mejor época, atendió a 20 mil personas por año.

La tarde de ayer, exempleados de Alianza Dominicana se congregaron frente a su nuevo edificio y con pancartas en mano, invitaron a la comunidad quisqueyana a unirse en su lucha para regresar la estabilidad a la organización.

Milagros Batista, que trabajó en el lugar por más de 25 años como directora de programas de salud, explicó que dejó la organización hace cuatro meses al no recibir su pago por varias semanas.

Según fuentes cercanas a la organización, los empleados afectados amenazaron con renunciar conjuntamente, pero la Junta Directiva les pidió más tiempo.

Dos empleadas que prefirieron el anonimato, indicaron que los trabajadores no dejarán Alianza Dominicana, pero exigen que se les reembolse miles de dólares en pagos atrasados.

“Hay gente que no recibe cheques desde hace más de tres meses, pero no podemos hablar del tema por la negociaciones”, dijo una de las trabajadoras.

Las puertas de Alianza Dominica permanecieron abiertas la tarde ayer, pero directivos declinaron hacer comentarios. Múltiples llamadas a Mariela Fermín, presidenta de la junta directiva, no fueron respondidas.

Miriam Mejía, de 58 años y ex-empleada desde hace un año, comentó que la campaña “Restauración de Alianza Dominicana” permanecerá afuera del edificio por tiempo indefinido, hasta que la situación se resuelva.

“No demandamos un cambio de junta directiva, sólo por ahora. La prioridad es que los empleados reciban su pago y que los servicios se sigan ofreciendo a la comunidad”.

Mientras residentes del Norte de Manhattan temen un futuro incierto para Alianza Dominicana, funcionarios electos, protagonista de una aguerrida batalla política, se limitaron a lamentar la situación.

El senador Adriano Espaillat, al igual que el concejal Ydanis Rodríguez, responsabilizaron a Moisés Pérez, fundador, por la situación que enfrenta Alianza Dominicana.

Pérez renunció en 2011 luego de que la organización se sometió a investigación –que sigue abierta- por irregularidades financieras.

Espaillat apuntó que nuevos directivos no podrán solucionar en tiempo récord problemas de antaño.

“Vemos el resultado de una mala directiva y administración en el pasado, pero ahora es nuestra responsabilidad mantener vivía a Alianza Dominicana”.

Moisés Pérez respondió argumentado que hasta ahora la investigación de las autoridades no reporta corrupción o actividades turbias mientras estuvo al frente. Enfatizó que la junta directiva debe responder a los trabajadores.

“Es vergonzoso el punto al que la organización llegó. Los empleados están al límite y se les debe hacer justicia”, dijo Pérez.

El asambleísta Guillermo Linares, que compite con Espaillat por el escaño del senado estatal, comentó que a pesar de que trabaja con la organización hace varios años, esta no deja de ser autónoma.

“A todos nos interesa que se mantenga en pie, pero será la junta directiva y los empleados los que lleguen a un acuerdo”, indicó Linares.

Tanto Linares como Espaillat indicaron que su contribución para salvar Alianza Dominicana es mantener los fondos gubernamentales. Ambos dijeron que no han tenido acercamiento oficial con trabajadores o la junta.

José Rodríguez, de 64 años y residente de la calle 188, destacó que desea que “hagan algo por salvarla”.