Esparza cuelga los guantes
La pugilista, originaria de Houston, perdió la semifinal contra Ren CanCan de China
La pugilista Marlen Esparza, (izquierda) lanza un izquierdazo a la doble campeona mundial Cancan Ren de China. Crédito: AP
LONDRES – En la pelea más importante de su carrera boxística, la hija de Texas, Marlen Esparza, cayó con la doble campeona mundial Cancan Ren 8-10 en el torneo de boxeo de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Y luego de la pelea, Esparza dijo que esta será la última.
“Esta es mi derrota más dolorosa y mi última pelea”, dijo serena Esparza.
Ya lo había dicho antes, que si perdía la medalla de oro se retiraría y retomaría su vida de estudiante universitaria para convertirse en anestesióloga. Y conociendo a Esparza seguro que esto es lo que hará.
Fue una pelea muy difícil dado la rival esquiva, con mayor alcance y muy técnica. Esparza trató de encontrar la manera de llegarle a Cancan con su excelente movimiento de piernas, su condición física envidiable y su estrategia, pero no lo consiguió.
“Pensé que había conseguido ganar la pelea sobre todo cuando estaba abajo solo por dos puntos, pero ella siempre iba para atrás y me frustró”, dijo Esparza.
“Definitivamente era una pelea muy difícil para Marlen. Me hubiera gustado ver más ganchos y dobles ganchos porque esos eran los que estaban llegando a la boxeadora china”, dijo Carrie Barry, excampeona nacional de Estados Unidos en 60 kilos.
Lucia Rijker, a quien muchos consideran la mejor boxeadora de todos los tiempos y quien se encuentra en el ExCel, sede del pugilismo olímpico en Londres 2012, dijo que estaba muy impresionada de la calidad de la boxeadora Esparza y que en sus dos peleas en este escenario había demostrado gran despliegue técnico.
“La presentación de Marlen fue excelente. Rápida en sus pies, excelentes ojos y combinaciones rápidas”, dijo Rijker.
“Me siento muy orgullosa de ella y siento que la boxeadora China golpeó y ganó puntos antes que ella”, agregó.
Con esta derrota Esparza consigue medalla de bronce en Londres 2012, pero esta no era su meta.
Ella aspiraba a ser la número uno en Juegos Olímpicos.
“No puedo estar molesta por ganar una medalla, pero esta no era mi intención”, dijo la primera mujer méxicoamericana que llega a ser una boxeadora olímpica.
Con todo, Marlen Esparza peleó hasta el final y se retira con un bronce olímpico, lo que no es poca cosa.