Víctimas de estafa temen lo peor

Inversionistas Unidos afectó a cientos de latinos que les confiaron su dinero

Víctimas de estafa temen lo peor
Cientos de latinos fueron estafados por la empresa Inversionistas Unidos.
Foto: Archivo

Nueva York.- El caso de Inversionistas Unidos, una empresa inversora de Queens que supuestamente estafó el año pasado millones de dólares a cientos de latinos que les confiaron su dinero, continúa parado mientras entre los afectados cunde el desánimo.

La empresa cerró, sus principales responsables – un ecuatoriano y una colombiana – desaparecieron y continúan en paradero desconocido, y la fiscalía del distrito de Queens inició una investigación que continúa abierta y aún no se han presentado cargos.

Mientras, más de 400 inversionistas, en su gran mayoría ecuatorianos, continúan esperando a que se les devuelva su dinero. Algunos de ellos recibieron cheques de vuelta, pero estaban sin fondos.

“Han pasado muchos meses ya sin que se avance nada y reconozco que estoy bastante desanimado”, dice Manuel Peralta, un pintor ecuatoriano que invirtió $10,000. “Tengo bastantes deudas y no sé ya si voy a recuperar aquel dinero”.

Inversionistas Unidos empleaba las inversiones en financiar la importación de productos agropecuarios de Centroamérica y prometía pagar unos intereses muy altos, por lo que mucha gente les confió su dinero.

Se calcula que el monto del dinero desaparecido asciende a $12 millones, asegura Carlos Londoño, que junto con otros formó un grupo de liderazgo con el objetivo de luchar por recuperar las inversiones.

“Los inversores creyeron que compraban un billete para ganar la lotería y se dejaron embaucar por unos delincuentes que no querían aceptar ninguna responsabilidad de algo que se les fue de las manos”, asevera Londoño. “Huyeron y se llevaron con ellos todos los papeles de la empresa. No dejaron ni el coco”.

La fundadora y jefa inversionista de la empresa, Liliana Henao, prometió en una reunión con los inversionistas en un restaurante de Queens en octubre de 2011 que el dinero sería devuelto y que sólo había un retraso momentáneo con los pagos.

Después de esa reunión, Henao y el director de negocios, Oswaldo Patiño, desaparecieron.