Un elíxir para las ballenas jorobadas

Un elíxir para las ballenas jorobadas
Ballenas jorobadas danzan en las cálidas aguas de la Isla de la Plata, frente a las costas de Ecuador.
Foto: EFE

Puerto López, Ecuador/EFE – Las cálidas aguas de la Isla de la Plata, frente a las costas de Ecuador, se convierten entre junio y septiembre en un elixir que atrae a cientos de ballenas jorobadas que llegan desde Antártida.

Se calcula que son más de 2,000 las que abandonan ese gélido hábitat para avanzar más a las aguas ecuatoriales en el océano Pacífico, bordeando la silueta de Suramérica por Perú y Colombia, pasar por Costa Rica y llegar hasta México.

Muchas de ellas se quedan en el de mar de Ecuador, frente a las costas de la provincia de Manabí, donde encuentran las condiciones propicias para comer, aparearse y parir.

Su presencia ha sido aprovechada por el hombre y su mercado turístico, que ha visto un buen negocio en las danzas y saltos espectaculares de estos animales. A las jorobadas no parece interesarles el comportamiento humano y en determinados momentos del día brindan un espectáculo sin igual, con los acrobáticos saltos.

Juguetean muy cerca de la Isla de la Plata, al oeste de Puerto López y cuya orografía, fauna y flora son muy parecidas a las de las Galápagos.