George Espinal y su concilio comunitario

George Espinal y su concilio comunitario
George Espinal presidente del Concilio Comunitario del Cuartel 34 en el alto Manhattan.
Foto: José Acosta / EDLP

alto manhattan – A sus 25 años, George Espinal preside desde hace cuatro el Concilio Comunitario del Cuartel 34, en el Alto Manhattan. Hijo de madre puertorriqueña y padre dominicano, Espinal nació en Nueva York y desde su adolescencia se sintió inclinado hacia las luchas sociales. Fue encargado de enlace comunitario para el asambleísta Guillermo Linares, cargo que dejó para terminar sus estudios universitarios. Espinal está completando una licenciatura en Administración Pública en John Jay College, y piensa estudiar Derecho.

-¿Qué es el Concilio Comunitario del Cuartel 34?

-Es un grupo de gente de la comunidad (residentes, pequeños negociantes, etc.), que se reúne una vez al mes con el interés de mejorar la relación entre la Policía y la comunidad, en temas de seguridad pública y calidad de la vida.

-¿En qué consisten las reuniones del Concilio?

-Las reuniones son ideales para la gente de la comunidad comunicar directamente a la Policía los problemas que la aquejan y buscar soluciones. Es una buena oportunidad porque en ellas participa el Comandante del cuartel. Hay muchos problemas que los residentes no comunican a la Policía porque no le tienen confianza. Así que el Concilio actúa como un puente entre la comunidad y la Policía, para que desarrollen confianza mutua y trabajen unidas.

-¿Danos un ejemplo de un problema que el Concilio haya resuelto?

-Uno de los peores era el ruido y la falta de seguridad ciudadana en la calle Dyckman, en el barrio de Inwood. Había un conflicto entre los residentes y los dueños de negocios por el ruido y el alboroto que hacía la gente. El Concilio pasó una resolución, y se logró que el cuartel aumentara la presencia policial en el área, y que los pequeños negocios moderaran el ruido.

-¿Cuántos miembros tiene el Concilio y qué se requiere para serlo?

-Más de 100. Hay que tener más de 18 años, vivir en la comunidad o ser un pequeño negociante del área, y haber participado en tres reuniones en un año.