Comenzó el sueño

El cumplimiento de un añorado sueño de incorporarse legalmente a Estados Unidos comenzó ayer para cerca de 1.7 millones de jóvenes.

Esta no es una residencia legal, ni un camino a la ciudadanía y mucho menos una amnistía solapada, como lo denuncian los críticos acérrimos a la acción de la Casa Blanca. Es una deportación diferida que saca de las sombras a cientos de miles de estudiantes y trabajadores inmigrantes y les otorga dos años de tranquilidad para que permanezcan y trabajen en el país sin la amenaza continua de la deportación.

Distinto a versiones tergiversadas de críticos, el programa –cuyo costo es cubierto con las tarifas pagadas por los solicitantes– sólo amparará a aquellos inmigrantes que cumplan con una estricta lista de condiciones. Además, contempla mecanismos para excluir a personas con antecedentes criminales y evitar intentos de fraude.

Por eso es importante buscar asesoría confiable antes de presentarse a solicitar la Acción Diferida frente a las autoridades. Aunque no hay fecha límite establecida para solicitar, a inmigrantes elegibles en proceso de deportación y jóvenes de 18 años o menos se les recomienda aplicar lo más pronto posible.

El gobierno estatal ha pedido a la comunidad inmigrante mantenerse alerta a gestores inescrupulosos que quieran aprovechar la oportunidad para estafar a indocumentados ingenuos con promesas incumplibles a cambio de dinero. Asesórese bien y pida antecedentes antes de entrar en un acuerdo monetario con cualquier gestor, abogado, o notario.

Lo más aconsejable es recurrir a organizaciones reputadas como la Coalición de Inmigrantes de Nueva York, Se Hace Camino Nueva York, y Servicios Legales de la Ciudad de Nueva York, entre otras, que están ofreciendo ayuda gratis por toda la ciudad. Para una lista de talleres informativos y servicios de asesoría legal gratuita visite: http://www.eldiariony.com

Este es un momento importante para los Soñadores, especialmente después de haber pasado por los fracasos del Dream Act en el Congreso.

Pero no hay que perder el foco. La Acción Diferida es sólo una medida de emergencia para una categoría de inmigrantes indocumentados. La reforma integral de inmigración sigue siendo tan urgente y necesaria. El Congreso debe llegar a un acuerdo antes del final de estos dos años para proveer un camino a la residencia permanente a estos jóvenes.