‘Tin-Man’ se defiende a sí mismo

Gerald Brown apuñaló con un destornillador el 12 de agosto del 2010 a un trabajador de CitySights
‘Tin-Man’ se defiende a sí mismo
El agresor Gerald Brown trabajaba como el hombre de hojalata del Mago de Oz.
Foto: AP

Manhattan.- Un giro inesperado tuvo ayer el caso de Gerald Brown, o el ‘hombre de hojalata’ (Tin-Man en inglés), llamado así porque se gana la vida vestido como el personaje del Mago de Oz en Times Square, moviéndose cada vez que alguien hace una donación.

Brown, 52 años, apuñaló con un destornillador el 12 de agosto del 2010 a un trabajador de CitySights, la compañía de autobuses que hace giras turísticas por la ciudad en el centro de Times Square.

Brown optó por hacer su propia defensa y siguiendo la ley la corte nombró a Robert Anesi como su consejero legal para que le asesorase en los procedimientos, no para que le representase. Esta norma se aplica cuando un acusado no tiene formación legal y decide ser su propio defensor.

Ayer Anesi solicitó al juez Lewis Stone que lo relevase del caso ya que Brown le ha interpuesto una demanda civil en corte federal, por lo que no puede seguir debido al conflicto de intereses.

En la demanda contra Anesi y el policía Gregg Pingatore, a la que tuvo acceso El Diario, Brown solicita una indemnización de 700 millones a la ciudad por mala conducta oficial en la corte, incluyendo al juez y al fiscal de Manhattan Cyrus Vance. A lo largo de más de 90 páginas escritas a mano de forma repetitiva y confusa Brown acusa a Anesi de no hacer su trabajo “de abogado”. Respecto al policía que no incluyó en su reporte del crimen que “le conocía”, porque le ha visto durante 2 ó 3 años en Times Square.

Asimismo acusa a los trabajadores de CitySight de ser los agresores “porque le envidian” y que son ellos los que le han acosado y atacado durante años. “Yo estoy inmóvil ocupándome de mis asuntos, son ellos los que se acercan”, afirma.

Convocado de nuevo el caso en la tarde David Liebman reemplazó a Anesi y el juez trató que el juicio “más antiguo de su calendario” comenzase como estaba previsto la semana próxima, pero el acusado pidió un aplazamiento hasta abril, siendo fijado finalmente para el 6 de diciembre.

Durante más de dos horas el juez Stone en un extraordinario despliegue de paciencia y tolerancia intentó que Brown entendiera el procedimiento, pero este sólo estaba interesado en convertir el caso en un asunto racial. Ante la inutilidad de los argumentos legales el juez le indicó. “En 1964 yo era un abogado de derechos civiles en Missisipi y soy conocedor del tema. La discriminación racial no tiene nada que ver en este caso”.

Brown también intentó una y otra vez que no se le considerara un criminal recurrente para la sentencia a lo que el juez le respondió una y otra vez que no era el momento de ello sino cuando finalice el juicio, si es declarado culpable.