¿Y quién protege al pobre vecino?

Muchas veces al casero no le toca la peor parte, sino al que vive al lado, o arriba...

el bronx – La inquilina del segundo piso del 2387 de Morris, en El Bronx, quien sólo quiso ser identificada como María, dijo que su pesadilla con el inquilino que vivía justo encima de su apartamento (a quien describió como un hombre hispano de unos 50 años), comenzó cuando una noche escuchó muchos gritos y pataleos y en la mañana descubrió que, en el techo que daba a la ventana de su cocina, habían tirado muchos cuchillos.

“Había machetes, puñales y cuchillos de carnicero”, dijo. “El vecino llamó a mi puerta y me pidió permiso para que lo dejara pasar al techo, yo me negué porque temí por la seguridad de mi familia, pero le dije que yo se los buscaba y que me esperara afuera”, indicó.

María recogió los cuchillos con un guante, para evitar dejar sus huellas, los echó en una bolsa y cuando los entregó, el vecino le dijo que esa noche había tenido una pelea en su apartamento y había tirado los cuchillos por la ventana para evitar que lo mataran.

“Pero a partir de esa noche, el ruido no cesó. Eran pleitos tras pleitos, se escuchaban pataleos, muebles arrastrados, gritos de ‘¡Me están matando!’, yo llegué a llamar a la policía en varias ocasiones”, dijo María.

Cuando María se quejó con su casero, R.V. Properties, a través del conserje le dijeron que ya otros vecinos habían llamado y que ellos lo habían llevado a la Corte de Vivienda.

“Me enteré con el súper que el inquilino se drogaba y llevaba mujeres de la calle a drogarse con él, y esto provocaba las trifulcas”, dijo María. “Duramos tres meses durmiendo mal por el ruido, y después de una noche bien violenta, en que la policía se llevó al vecino con la cabeza llena de sangre, volvió la calma”, agregó.

El inquilino fue apresado pero en el apartamento quedó una mujer que continuó metiendo gente de noche a drogarse y haciendo ruido. Cuando María se quejó, el conserje le dijo que la mujer había conseguido una orden de alejamiento contra el arrendatario del apartamento, pero que el casero ya había iniciado un proceso en corte por ocupación ilegal.

Ni el casero ni el conserje quisieron comentar sobre este caso.