Unidos por aprobación de proyecto

Nueva York/EFE – Líderes religiosos, trabajadores y activistas reclamaron ayer al Concejo de Nueva York que apruebe el proyecto de ley de días por enfermedad, para evitar que trabajadores, como el mexicano Félix Trinidad, sigan muriendo al tener que decidir entre su salud y mantener a su familia.

El obispo protestante Orlando Findlayter, que encabezó la delegación de religiosos, entre los que había un rabino y un representante de la comunidad Sikha, afirmó que “es impensable que trabajadores en esta ciudad no tengan ni un solo día por enfermedad”, y pidió la aprobación de la medida.

El proyecto de ley, que se ha discutido por más de un año en el concejo, y que cuenta con el apoyo de 37 de los 51 concejales, propone que empresas con más de 20 empleados otorguen nueve días de enfermedad pagados a sus trabajadores, y cinco días para aquellas que tengan entre cinco y 19 trabajadores.

Los que tengan cuatro o menos, deberán otorgarles cinco días sin paga pero no pueden despedirlos.

La medida cuenta con apoyo de algunas pequeñas empresas mientras que otros luchan para que no se apruebe.

La presidenta del concejo, Christine Quinn, cuyo nombre se menciona como posible aspirante a la alcaldía en 2012, tiene aún reservas sobre la medida, dijo la concejal Diana Reyna.

“Tenemos muchos Félix Trinidad. El trabajaba duro porque creía que era la mejor forma de criar a una familia”, dijo el reverendo Guillermo Martínez, al referirse al trabajador mexicano, de 34 años, que murió el pasado 12 de julio por cáncer de estómago, y que era el sustento de su esposa y dos hijos menores de edad.

Entre los manifestantes estuvo la mexicana Anastacia González, esposa de Trinidad, quien trabajó durante 12 años, seis días a la semana, en una tienda de comestibles, y que murió tras menos de un año de haberle diagnosticado la enfermedad.

Trinidad, uno de seis empleados que demandaron a su empleador por no tener días por enfermedad, no acudió a tiempo a un médico porque no le pagaban si se ausentaba.