Un tatuaje ¿para toda la vida?

Son muchos los arrepentidos que quieren deshacerse de la tinta que llevan en sus cuerpos

Un tatuaje ¿para toda la vida?
Foto: Cortesía

Nueva York – Para muchas personas los tatuajes son imágenes que simbolizan personas o momentos importantes de sus vidas. Pero ¿qué sucede cuando el tatuaje es el nombre de un amor que terminó en ruptura, o un dibujo sin sentido, fruto de un arrebato adolescente?

De acuerdo con una encuesta de la firma Harris Interactive, el 17% de los norteamericanos tatuados se arrepiente. La razón más común citada por los arrepentidos es que el tatuaje tiene el nombre de una persona.

El tratamiento con láser es el procedimiento más común para la remoción de tatuajes, y consiste en varias sesiones en las que se rompen o desbaratan las partículas de tinta y, una vez eso sucede, ésta es expulsada del cuerpo durante el tiempo posterior al tratamiento, explica el doctor Mitchell Chasin, director médico de la clínica estética Reflections de Livingston, New Jersey. El costo por sesión para borrar un tatuaje pequeño puede estar alrededor de los $250 hasta los $400.

“Lo rápido o lento de un tratamiento depende de muchas variables, entre ellas los colores que tenga el tatuaje. Por ejemplo, la tinta negra es más fácil que la roja; y la verde más fácil que la amarilla”, explica el doctor Chasin, quien atiende en su clínica a entre 250 y 300 pacientes al mes para este procedimiento.

Con el tratamiento de láser tradicional, la remoción de un tatuaje puede durar meses o incluso años, ya que entre una sesión y otra deben trascurrir por lo menos dos meses.

Sin embargo, desde hace pocos meses se ha popularizado una nueva técnica láser conocida como “Rapid Tat” o “R20”, cuyo mayor atractivo consiste en que reduce significativamente el tiempo del tratamiento ya que en una misma sesión se pasa el láser cuatro veces, en lugar de una.

“Mientras que en un tratamiento regular la gente pude tener una mejora del 10% en una sesión, con el nuevo puede ser del 50 o 70%” explica Chasin.

El costo aproximado por una sesión de remoción de tatuaje con un láser regular, como señalamos anteriormente, puede llegar a $400, por lo que una con R20 tiene el valor aproximado de varias visitas regulares, elevándose a $1.600 por sólo una sesión.

Pero la eliminación de un tatuaje indeseado no siempre se hace con láser. Celter Toledo, artista de tatuajes que trabaja en el West Village, cuenta que recibe con frecuencia consultas de clientes que quieren “borrar” un tatuaje haciéndose otro, o transformando el que tienen en otra cosa.

“Un tratamiento con láser te cuesta más dinero que un tatuaje, entonces mucha gente prefiere hacerse otro encima”, dice el tatuador mexicano.

Celter estima que el 60% de los clientes que atiende no vienen por tatuajes nuevos, si no para trasformar los que ya tienen. No necesariamente para borrar algo que ya no les gusta, también para arreglar tatuajes mal hechos, o para extenderlos.

Dentro de sus clientes arrepentidos, los más numerosos son los que quieren tapar un nombre.

“Tatué a un tipo que conoció a una chava en un bar una noche y ella le pidió que se tatuara su nombre. Él lo hizo, pero como al mes vino a cubrirlo; le hicimos un Cristo más grande, encima del nombre de la chica”, relata Toledo.