Por una mejor salud: la regulación de las bebidas azucaradas

En los últimos años, la obesidad se ha convertido en una crisis de salud pública a nivel nacional en EE.UU., especialmente entre latinos y afro- americanos. Además de ser el mayor factor de riesgo para contraer diabetes, la obesidad es una de las causas principales de presión alta y enfermedades cardiovasculares. Asimismo, ha contribuido al aumento alarmante de los gastos nacionales de salud: en el 2008 se gastaron $147 billones en servicios médicos relacionados a la obesidad.

Lamentablemente, Nueva York no es una excepción: el 68% de los neoyorquinos latinos sufren de sobrepeso u obesidad, del cual el 30% son obesos, y la cifra de negros y latinos que sufren de diabetes en la ciudad alcanza el 12%, casi el doble de los diabéticos blancos (7%). El 23% de los niños latinos que van a la escuela (K-8vo grado) también son obesos, mientras que el 12% de los niños blancos y el 17% de los niños negros sufren de obesidad.

Si no tomamos medidas para enfrentar la obesidad, ésta será la primera generación de niños que tendrá una expectativa de vida menor que la de sus padres.

Según docenas de investigaciones científicas, las bebidas azucaradas han sido el causante principal de esta epidemia, especialmente entre las comunidades de color.

En 2006 las compañías de bebidas azucaradas gastaron $3 mil millones en publicidad; de esta cantidad, $500 millones fueron utilizados para anuncios dirigidos a niños y adolescentes. Asimismo, estas compañías dirigen sus anuncios a las comunidades latinas. Por ejemplo, en 2010 los niños latinos vieron 47% más anuncios televisivos de bebidas azucaradas en la televisión en español que en 2008, y los adolescentes latinos vieron 99% más. En el mercado latino, el impacto ha sido aún mayor: el 41% de los adultos latinos neoyorquinos consume diariamente una bebida azucarada o más, en contraste al 20% de la comunidad blanca.

Ante esta profunda crisis, necesitamos esfuerzos amplios e inmediatos que transformen de manera positiva la salud pública de nuestras comunidades.

El alcalde Bloomberg ha propuesto prohibir la venta de bebidas azucaradas de más de 16 onzas. El 13 de septiembre, la Junta Municipal de Salud emitirá una decisión sobre la propuesta del alcalde. Éste es un paso importante y necesario en la lucha para mejorar la salud de los neoyorquinos.

Los fundadores de Partnership for Quality Care (PQC), George Gresham, presidente de la 1199SEIU UHE, el sindicato de los trabajadores de salud, y Ken Raske, presidente de la asociación de hospitales de NY (GNYHA) fueron entre los primeros en respaldar la iniciativa de Bloomberg. A través de esfuerzos como éste y la propuesta del alcalde, lucharemos por el bien de nuestra salud pública y venceremos la crisis de obesidad.