Una actitud irresponsable

El Congreso federal es en estos momentos una de las instituciones con la peor reputación de la opinión popular. Esta mala imagen se la ha ganado a costa de no reflejar en sus acciones las grandes preocupaciones de los estadounidenses .

Un ejemplo de ello es la decisión en la Cámara de Representantes de tres días de trabajo para tomar después casi dos meses de vacaciones. Claro, en ese período estarán en plena campaña política.

Pero los contribuyentes no les pagan su salario a los legisladores para que dediquen la mayor parte de su tiempo al descanso. Basta recordar que hace muy poco regresaron de una extensa vacación de verano, de esas que muy pocos estadounidenses promedio puede tomar.

El viernes pasado el líder de la Mayoría de la Cámara de Representantes, Eric Cantor, determinó que no habrá ninguna sesión en octubre, dejando que la Cámara Baja esté en receso hasta después de la elección de noviembre.

El legislador explicó la decisión diciendo que ellos ya habían votado la ley para continuar la financiación del Gobierno federal hasta pasada la elección como si eso fuera suficiente.

Es cierto que los congresistas de la mayoría actuaron con rapidez en el presupuesto en vez de amenazar con cerrar el Gobierno. La cercanía de las elecciones ayuda a ser responsable, pero no demasiado.

El largo receso significa que quedó en el aire la nueva ley agrícola -detenida en la Cámara Baja por las disputas en la bancada republicana- la reautorización de la Ley contra la Violencia hacia la Mujer, entre otros.

También están pendientes, como una espada de Damocles, los recortes automáticos de gastos presupuestales, que a partir del próximo año perjudicará aun más la economía.

Creemos que, pese a la elección presidencial, la delicada situación nacional requiere un esfuerzo de todos, incluso del Congreso.

Es irónico, por otra parte, que quienes realmente no creen que el Gobierno pueda ser positivo, se empecinen ellos en demostrar con su mal ejemplo y su irresponsabilidad de legisladores que tienen razón.