La muerte ronda bares de vecindarios hispanos de Queens

El número de crímenes en horas de la madrugada constituye un problema grande en Jackson Heights y Corona
La muerte ronda bares de vecindarios hispanos de Queens
Mayolo Vásquez y Bulmaro Alonso Ortega, muestran la foto familiar de su compañero de cuarto, el ecuatoriano José Augusto Mishqui, muerto a puñaladas al salir de un bar de Corona, Queens.
Foto: Humberto Arellano / edlp

Nueva York – El creciente número de crímenes en horas de la madrugada -después que los clientes salen de los bares- constituye un problema grande en Jackson Heights y Corona, específicamente a lo largo de la avenida Roosevelt, según se alertó ayer.

El senador José Peralta señaló que “el problema es que están sirviendo licor ilegalmente porque no tienen la licencia para hacerlo y tienen muchas violaciones”.

Peralta anunció que está trabajando con otros funcionarios electos para organizar un comité de diferentes organizaciones para limpiar su distrito.

“La gente va a estos sitios a beber, llevan armas y es cuando estos elementos causan peleas y muertes. La idea es reducir el número de bares en la Roosevelt y en las calles cercanas”, agregó Peralta.

El anuncio se produce luego que el cadáver de un ecuatoriano fuera encontrado apuñalado tras una pelea en Corona, al salir de un bar.

Juan Gustavo Mishqui Coro, de 29 años, murió de una puñalada en el pecho el domingo 16 alrededor de las 5:30 a.m., en la esquina de la calle 102 y la avenida 44, durante una pelea con otro sujeto, según el informe de la Policía.

Los compañeros del departamento donde vivía la víctima, Bulmaro Alonso y Mayolo Vásquez Cervantes, ambos mexicanos, relataron ayer cómo fueron las últimas horas del ecuatoriano.

Después de terminar su turno de trabajo como cocinero en un restaurante coreano de Manhattan, Mishqui llegó al apartamento a la medianoche del sábado y se puso a beber con un grupo de amigos en el apartamento, según indicó Vásquez.

Pero esto no fue suficiente para ellos. Alrededor de las 3:30 a.m., Vásquez y la víctima decidieron salir a la barra Azteca, en la calle 104 y la avenida 43.

“Yo ya estaba bien borracho, pero él (Mishqui) no. Sólo me acuerdo que llegamos a la barra y lo siguiente fue cuando ya que me despertaron aquí en la casa. No sé ni cómo llegué”, agregó Vásquez, quien vive en el apartamento hace más de un año.

Según la policía, Mishqui tuvo una pelea con un sujeto fuera del bar, en la calle 102 y la avenida 44 en Corona. La víctima recibió una puñalada mortal en el pecho, de acuerdo al reporte policial.

Sin sospechar lo que había ocurrido, el domingo siguió de manera normal para los amigos, hasta que Alonso recibió la visita de un detective el lunes para darles la triste noticia.

“La última vez que lo vi fue como el jueves o viernes y sólo de saludo”, dijo Alonso. “Lo llamamos al teléfono algunas veces y no contestó, pero no nos extrañamos porque el domingo es su día libre y a veces no venía porque se iba a casa de su familia”.

Tanto Vásquez como Alonso describen a Mishqui como un hombre que le gustaba beber, pero que “era muy tranquilo” y que nunca tuvo problemas cuando tomaban en la casa. Pero era diferente cuando salía a beber afuera. “Se portaba un poco agresivo con las personas”, indicó Vásquez.

“Estoy haciendo los arreglos para que la funeraria Las Rosas en Brooklyn haga los trámites y puedan llevar el cuerpo a Ecuador para que le den el último adiós”, dijo Oswaldo Quispi, primo de la víctima.

” (José) Es huérfano de madre y sólo vivía con una hermana. No es casado, pero hace poco me enteré que tenía una hija”, agregó Quispi, quien vive en Manhattan.

“Lo que yo más deseo ahora es que se haga justicia y se le aplique todo el peso de la ley a los que le hicieron esto”, aseveró Quispi.

Al cierre de esta edición, la Policía no había realizado ningún arresto en conexión con este caso.

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