Obama y Romney en disputa política por Cuba

Washington/EFE – El candidato republicano a la Vicepresidencia de EE.UU., Paul Ryan, prometió ayer mano dura contra el Gobierno cubano, mientras que la campaña de reelección del mandatario Barack Obama aseguró que la separación de las familias cubanas “no debilitará” al régimen castrista.

Durante un mitin político en el emblemático restaurante Versailles de la Pequeña Habana, en Miami (Florida), Ryan prometió que, si el binomio republicano, que conforma junto a Mitt Romney, gana la Presidencia en noviembre próximo, este será “duro” contra el régimen castrista.

Ryan, que no tomó preguntas de los periodistas, criticó en particular la flexibilización de los viajes y remesas puesta en marcha por el presidente Obama.

“No seguiremos practicando esta política de contemporización. Seremos duros contra este brutal dictador”, prometió Ryan al referirse al Gobierno de los hermanos Raúl y Fidel Castro en Cuba, arrancando fuertes aplausos del público.

El “número dos” del candidato presidencial republicano, Mitt Romney, aseguró que congresistas cubanoestadounidenses como Ileana Ros-Lehtinen y los hermanos Lincoln y Mario Díaz-Balart le han dado una “gran educación” a él y a otros congresistas sobre la urgencia de “apretar las tuercas” al régimen castrista y al presidente venezolano, Hugo Chávez.

Ryan, que representa al estado de Wisconsin en la Cámara de Representantes, había votado en reiteradas ocasiones en el pasado contra el embargo unilateral que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde 1962.

En tanto, en declaraciones a los periodistas que acompañaban ayer a Obama en su visita por Milwaukee (Wisconsin), la portavoz de su campaña, Jen Psaki, defendió las medidas emprendidas por el mandatario para presionar por un cambio democrático en la isla.

Al explicar que Obama ha mantenido en pie el embargo, Psaki enfatizó que este “ha presionado al régimen de Castro a dar a su pueblo una mayor voz en su propio destino”.

Sobre la flexibilización de viajes y remesas, Psaki añadió- “el mantener separadas a estas familias (cubanas) no haría nada por debilitar al régimen de Castro”.

“Eso es lo que haría el binomio Romney-Ryan, y necesitan explicar a centenares de miles de cubanoestadounidenses que se han reunido nuevamente con sus familias por qué es que ellos los quieren mantener separados”, subrayó Psaki.