Alivio en NJ tras prohibición de carne de caballo

NUEVA JERSEY – Pese a no ser parte de los productos habituales que se comercializan en carnicerías del estado, los consumidores reaccionaron con beneplácito ante la ley que prohíbe el sacrificio y venta de carne de caballo.

Gustavo Cáceres dijo que la medida es importante porque, al tiempo que protege el sacrificio de los caballos, también lo hace en bien de los consumidores. “Me parece una buena medida en bien de los caballos y del abuso al que algunos son víctimas y por la seguridad de nosotros como clientes para que no nos engañen con la venta encubierta de este tipo de carne”, dijo.

“Es una ley que debió haber sido firmada desde hace mucho tiempo”, aseguró Renata Lugo, defensora de los animales, que resaltó que la importancia de la ley, además, radica en la “prohibición de transportar caballos sacrificados a otros estados donde aún no se prohíbe ni el sacrificio ni el consumo de la carne equina”.

La ley -firmada por el gobernador Chris Christie el pasado viernes- penaliza el sacrificio o venta de carne de caballo para consumo humano, convirtiéndolo en un delito menor, con una multa mínima de $100 y una pena de 30 días en la cárcel, además de sanciones civiles que oscilan entre $500 a mil dólares por cada caballo sacrificado.

La prohibición se extiende al transporte de caballos para ser sacrificados a otros estados. Nueva Jersey es uno de los estados que ha creado leyes contra la matanza de caballos para consumo humano, luego de una prohibición del gobierno federal -de 2011- que impide el otorgamiento de fondos del Departamento de Agricultura para inspeccionar plantas que procesan carne de caballo para el consumo humano.

En algunos países de Latinoamérica este consumo es común “y no es dañino si el animal fue criado correctamente y sin contaminantes”, según el carnicero uruguayo Ricardo Romero.

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