Preparados para vencer el fuego

Entrenan a paramédicos hispanos que aspiran ser bomberos en Nueva York
Preparados para vencer el fuego
Ricco Diaz, presidente de la Sociedad Hispana de Bomberos, muestra varios maniquíes que se usan en los entrenamientos.
Foto: Humberto Arellano / EDLP

Nueva York – Mientras el fallo en su contra por discriminación de minorías aún aviva las llamas en el Departamento de Bomberos de Nueva York, en la Academia de NYFD en Randalls Island unos 75 paramédicos hispanos comenzarán hoy a entrenarse para ingresar a la fuerza.

Durante 12 semanas, recibirán la preparación clave para superar el test de agilidad física CPAT. Este examen mide destrezas para subir escaleras, manipular la manguera de incendios y escaleras, cargar hasta 100 libras de equipo, entrar forzosamente a una zona de siniestro, así como búsqueda y rescate de víctimas.

Como un primer paso para mejorar su preparación, la semana pasada NYFD y grupos como la Sociedad Hispana de Bomberos (SHB) realizaron jornadas de orientación sólo para el personal de emergencia del departamento que aspira convertirse en bomberos.

Según el presidente de SHB, teniente Ricco Diaz, de un total de 781 candidatos convocados, 100 son latinos, aunque sólo 75 participaron en las sesiones voluntarias. La Sociedad reúne la mitad de los 1,200 hispanos uniformados de NYFD.

“Esta orientación y entrenamiento son una gran oportunidad, porque harán prácticas en la academia antes de presentar el CPAT”, indicó Ricco.

Los exámenes de ingreso a NYFD se realizan cada lustro. El más reciente será en diciembre.

Las historias de dos de sus primos bomberos, uno de los cuales murió en los ataques del 11 de septiembre, tienen un lugar especial en la memoria de Richard Ruiz, ítalo-puertorriqueño de 23 años.

“Yo voy a hacer todo lo que haga falta para ser bombero, pero debo probarme a mí mismo que estoy listo para luego mostrarlo a los demás”, dijo emocionado el nativo de Staten Island tras atender una orientación.

Como él, el ecuatoriano Allen Alvia, de 31, lleva cinco años puliendo sus nervios y resistencia física como paramédico y entrenador personal. “Hay que tener un corazón y una mente muy fuertes para ser bombero”, una profesión que él quiere cultivar en honor a su esposa y dos niños.

Su tío y su primo lo orientaron para poder entrar al departamento, porque confesó que no es fácil conseguir información. “Hay mucha gente que no sabe los recursos que hay, por eso el departamento debe hacer más para atraer a gente interesada como yo, involucrándose más con la comunidad”.

A una de las pocas mujeres candidatas, Filomena De León, de 29, sus primos la impulsaron para este año probar la vocación que lleva en su sangre.

Esta ítalo-puertorriqueña de East Harlem escogió ser paramédico hace 18 meses, para capitalizar su interés por ayudar a la gente. “Me gustan los retos, no importa lo difíciles que sean como en este caso. Además, era ahora y nunca que podía hacerlo”, señaló refiriéndose a que la edad límite para entrar a NYFD es 29 años y medio.

Aunque deben pasar una evaluación psicológica y médica, el CPAT es el escalón más difícil para ganarse su casco y uniforme. Previo, ellos hicieron un examen escrito, el cual presentaron este año unos 42,161 postulantes, de los cuales la mitad fueron negros e hispanos, de acuerdo con voceros de NYFD.

Este test fue ordenado luego de que el juez Nicholas Garaufis determinó la invalidez de dos anteriores, una decisión que aún es el centro de una contrademanda del Departamento de Justicia. El dictamen también obliga al departamento a que tres de cada cinco personas que contrate sean negros o hispanos.

El 28 de septiembre, el juez de la Corte Federal de Brooklyn recibirá el testimonio escrito de unas 60,000 personas que sostienen fueron segregadas racialmente en los exámenes de ingreso de NYFD.

Aunque SHB no es parte del caso de discriminación, Diaz reconoce que NYFD “no ha hecho una promoción adecuada entre los latinos”.

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