Hispanas son obligadas a prostituirse en calles de NY

Jóvenes mexicanas son traídas a la Gran Manzana a vender su cuerpo bajo engaños y amenazas

Hispanas son obligadas a prostituirse en calles de NY
Un grupo de prostitutas espera por los clientes en un sector de Ciudad de México. Muchas de estas mujeres son obligadas a prostituirse aquí para luego ser traídas a Nueva York.
Foto: Archivo

Nueva York – Un reporte de la organización Proyecto de Trabajadores Sexuales, narra el infierno de 37 víctimas mexicanas de trata y revela alarmantes cifras de una “epidemia” de tráfico para fines sexuales.

El informe titulado “El Camino del Norte” o “The North Road” destaca cómo mujeres oriundas de San Miguel Tenancingo, Tlaxcala son obligadas a prostituirse en la Gran Manzana, y pone en relieve la historia de sobrevivientes que fueron entrevistadas entre 2005 y 2012.

Adriana Ongoiba, concejera y defensora del Proyecto de Trabajadores Sexuales, comentó que actualmente la organización tiene 50 casos abiertos de mexicanas víctimas de tráfico, la mayoría de Queens.

Según el reporte, el 75% de las víctimas enfrentaban pobreza en su infancia. El 54% de las mujeres traficadas tuvo una experiencia violenta antes de la trata, que incluye abuso físico y sexual. Víctimas transgénero experimentaron las mayores tasas de violencia.

El informe recomienda al gobierno estadounidense no obligar a la víctima a cooperar con las autoridades para permanecer legalmente en el país, ante el peligro por la frecuente relación familiar con el traficante. También exige al gobierno mexicano investigar los casos, cooperar con las organizaciones y frenar la violencia de género.

Luis Martínez, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), comentó a El Diario que en Nueva York, las edades de las víctimas de trata oscilan de 16 a 20 años y en su mayoría provienen de Latinoamérica, Asia y Europa del Este. Los traficantes ganan anualmente unos $100,000 por las personas que suelen ingresar al país por avión o tierra.

En el 2010, hubo 75 arrestos relacionados con la trata de personas, y en el 2011, la cifra fue de 172, efectuados por la agencia Homeland Security Investigations (HSI), cuya área de responsabilidad en Nueva York se extiende desde el condado de Putnam hasta el condado de Suffolk.

Hasta finales de 2011, HSI contaba con más de 300 víctimas y testigos en el estado de Nueva York, conectadas con organizaciones para lograr servicios legales y tramites de visa tipo U.

La agencia destacó que los traficantes mexicanos emplean rutas variadas para ingresar al país; sin embargo, Teresa Ulloa, directora de la Coalición Regional Contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y El Caribe (CATWLAC), dijo en una entrevista telefónica que investigaciones apuntan al uso frecuente de la frontera Reynosa-Laredo, ante el incremento de seguridad en la de Arizona.

“Las familias involucradas con la trata tienen protección de los grandes cárteles de la droga”, agregó.

Ulloa, nominada al premio Nobel de la Paz en 2005 y quien ha seguido de cerca la trata de blancas desde México a Nueva York, expresó que las bandas de Tenancingo, Tlaxcala reclutan jóvenes Puebla, Veracruz y Tlaxcala, y antes de traerlas a Estados Unidos, las inician como prostitutas en zonas rojas como La Merced, en la Ciudad de México.

“El matrimonio es el engaño más común para atraer a la víctima”, dijo Ulloa. “El victimario usa a los hijos, que se quedan en México, para ejercer control sobre ella”.

Ulloa destacó que los condados con más víctimas identificadas son Queens, Manhattan y Brooklyn. La activista apuntó que mujeres de Centroamérica y Guatemala también son presa de los traficantes mexicanos.

Las cifras de mexicanas víctimas de trata no sólo son alarmantes en Nueva York. Según cifras de la Línea Telefónica Nacional Contra la Trata de Personas, se brindó ayuda desde 2007 a 5,500 víctimas en el país, el 38% son extranjeros y México es el principal país de donde provienen.

“María”, una mexicana de Tlaxcala, contó a El Diario que a los 14 años fue víctima de la familia Carreto, una red de prostitución forzada que operó entre Tlaxcala, México, y Queens, Nueva York, desde 1991 a 2004.

La mujer fue mantenida en cautiverio durante tres meses y sufrió abuso físico y sexual.

“Me llevaron a otros estados con varias niñas. Fue un infierno, pero logré escaparme. Al regresar a mi casa, mis vecinos me llamaron prostituta”, dijo la mujer, que ahora vive en Nueva York.