Obama ¿otra vez?

El presidente Barack Obama, primer afroamericano en gobernar este país, está en una intensa campaña electoral buscando su reelección presidencial. Para lograrlo necesita el voto de los latinos que vivimos en este país.

Aunque su gobierno ha tenido muchas luces y sombras, el presidente Obama parece que es la única alternativa que nos queda a los hispanos que podremos votar en las próximas elecciones de noviembre. Para nosotros representa el menor de los males.

Es cierto que durante su gobierno se ha deportado a más de un millón de hispanos, récord que nunca antes se había visto, lo que separa las familias. Y la mayoría de los deportados no representaban ningun peligro, ya que no tenían récord criminal. El presidente Obama no pudo pasar ninguna ley migratoria en el Congreso debido a la fuerte oposición de los republicanos a todas sus propuestas.

Durante la administracion demócrata de Obama muchos hispanos han perdido sus trabajos, y otros sus hogares. A nivel federal tomó medidas judiciales para detener las leyes antiinmigrantes de varios estados como Arizona, Alabama y Virginia entre otros. Enfrentó judicialmente al alguacil Joe Arpaio, el más recalcitrante y antiinmigrante funcionario de Arizona.

Obama propuso y logró imponer en el Congreso a la primera jueza hispana a la Corte Suprema: Sonia Sotomayor. Además ha tratado de encausar la economía del país después del atolladero que le dejó su predecesor George W. Bush y apenas empieza a recuperarse el mercado laboral. Pero su mayor logro ha sido el seguro médico nacional, conocido como el Obamacare, donde millones de hispanos pobres, por primera vez han logrado cobertura médica.

Y finalmente tomó una medida administrativa para darle la residencia a los estudiantes soñadores del Dream Act, lo que permitirá que casi dos mil jóvenes, en su mayoría hispanos, puedan ingresar a la universidad.

Su contrincante republicano, Mitt Romney se quiere presentar como una alternativa contra el presidente Obama, pero todo es un engaño, porque en privado se refirió despectivamente a ese 47% de pobres que dependen de la ayuda gubernamental, entre ellos hay muchos latinos.