Jornaleras limpian casas a la antigüa

Formaron cooperativa en Williamsburg que ofrece un servicio ecológico

Jornaleras limpian casas a la antigüa
Integrantes de la cooperativa Apple Eco-Cleaning, formada para encarar el desempleo y abuso laboral.
Foto: Fotos: Zaira Cortes / EDLP

Brooklyn – Jornaleras de Williamsburg recurren a las recetas de la abuela para fabricar productos de limpieza ecológicos, que emplean en su servicio de “Housekeeping” como parte de una cooperativa.

Integrada por mexicanas, ecuatorianas, guatemaltecas y peruanas, la cooperativa Apple Eco-Cleaning, formada en 2010 para encarar el desempleo y el abuso laboral, ofrece en los cinco condados una alternativa natural para la limpieza de casas.

Usando productos elaborados con vinagre, bicarbonato, sal natural y aceites, las trabajadoras eliminan eficazmente las manchas más difíciles, además de protegerse de los efectos nocivos de los productos químicos convencionales.

“Muchas de nosotras sufrimos de alergias en la piel y enfermedades respiratorias con líquidos corrosivos para limpiar baños y cocinas”, dijo Yesenia Bucio, una de las fundadoras de la cooperativa y jornalera desde finales de la década de los noventa.

“Usar recetas a la antigüita no sólo nos previene de enfermedades, también nos ofrece la oportunidad de proteger nuestro planeta”, agregó.

Teresa Bucio, de 34 años, indicó se emplea el vinagre para desinfectar, en lugar de cloro. La mezcla de alcohol y agua sustituye el líquido para limpiar vidrios. Para desmanchar muebles de madera, se utiliza aceite de oliva o vitamina E.

“Usamos esencia naturales como lavanda y limón. Ofrecemos limpieza que incluye aromaterapia”, comentó Teresa. “Las familias quedan encantadas cuando su casa tiene un aroma a flores o frutas, en lugar del molesto olor a cloro”.

Las trabajadoras también utilizan canastas elaboradas con botellas de plástico para cargar sus productos.

La cooperativa tiene una cartera de 25 clientes estables -además de decenas de clientes nuevos- y mensualmente obtiene ganancias de unos ocho mil al mes. Para pertenecer a la empresa, las trabajadoras deben tomar enteramiento en computación, mercadotecnia, relaciones interpersonales, inglés entre otros.

“Nuestra meta es lograr que las trabajadoras de limpieza sean reconocidas como profesionales. Que se nos respete como a una enfermera o una maestra”, enfatizó Rosa Duque, de 48 años.

Para lograr un aspecto impecable, las integrantes de Apple Eco-Cleaning usan uniformes verdes en alusión al cuidado de la ecología. También recurren a las tarjetas de presentación hechas de papel reciclado.

“No sólo aplicamos la filosofía en el trabajo, también en casa”, dijo la peruana Eufemia Aguilar, madre de dos niños. “Ser parte de la cooperativa me ayuda a entender que tenemos una responsabilidad con futuras generaciones”.

La cooperativa, integrada por nueve trabajadoras de la limpieza, destacó que tiene como filosofía no discriminar a aspirantes por su edad, pues muchas jornaleras enfrentan desempleo cuando superan los 40 años.

Dave Travis, un cliente de la cooperativa Apple Eco-Cleaning desde su inicio, comentó que le sorprendió el deseo de las trabajadoras en profesionalizar los servicios de limpieza.

“Es algo que nunca he escuchado en otras empresas. Están realmente involucradas y han invertido para su propio éxito”, expresó Travis, un residente de Manhattan. “Significa mucho para mi familia que las trabajadoras reciben un sueldo justo y sin abuso de las grandes agencias corporativas”.

Travis apuntó que recomienda la cooperativa entre sus amistades, pues el servicio es eficaz y promueve el cuidado de la ecología.