Aprovechan “fiesta del Barclays” para pedir empleos y viviendas

Una coalición de organizaciones, residentes de downtown Brooklyn y críticos del proyecto, se unieron en una serie de protestas para exigir fuentes de empleo y vivienda asequible
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Aprovechan “fiesta del Barclays” para pedir empleos y viviendas
Un grupo de residentes y activistas protestaron frente al estadio de los Nets.
Foto: Humberto Arellano / EDLP

Nueva York – Luego de la apertura de Barclays Center, una coalición de organizaciones, residentes de downtown Brooklyn y críticos del proyecto se unieron en una serie de protestas para exigir fuentes de empleo y vivienda asequible.

Con un exótico diseño de líneas serpenteadas construidas en cristal y acero oxidado, la nueva casa de los ahora llamados Nets de Brooklyn es sólo parte del mega proyecto Atlantic Yards, que incluye la edificación de 16 torres residenciales y una plaza comercial.

Opositores demandaron al gobernador Andrew Cuomo y al alcalde Michael Bloomberg presionar a la inmobiliaria Forest City Ratner -que prevé invertir $4,900 millones en Atlantic Yards- para que cumpla la promesa de 10,000 empleos y 2,250 unidades de vivienda accesible, anunciada en 2006 cuando se aprobó la iniciativa.

“Es una burla”, dijo la puertorriqueña Leonora Davis, quien se manifestó en una marcha desde MetroTech hasta Barclays Center que congregó a unas 150 personas. “Nuestras autoridades se hacen de la vista gorda. El número de empleos generados por el estadio es de risa”.

El urbanista Bruce Ratner -quien compró por 300 millones a los Nets y presidente de Forest City Ratner- y el alcalde Bloomberg destacaron la creación de mil 500 empleos en la edificación de Barclays Center, durante la reciente ceremonia de corte de listón. Críticos enfatizaron que de esta cifra, unos 100 empleos se destinaron a residentes del vecindario.

Activistas de la organización Familia Unidas Para Igualdad Racial y Económica (FUREE), insistieron en la necesidad de vivienda accesible. Manifestantes expresaron que la brecha entre la promesa y la realidad es cruda.

En 2010, dueños de casas y negocios fueron desalojados bajo una ley de expropiación para dar inicio al proyecto Atlantic Yards. Un juez de la corte suprema del estado rechazó su demanda de bloquear la expropiación de 53 propiedades.

“Como resultado de las demoliciones se perdieron 171 departamentos accesibles”, dijo Adelina Matos-Delgado, una manifestante residente de Brooklyn. “Es una vergüenza que aún no se construyan ni una sola unidad de vivienda”.

FUREE, una organización enfocada en mitigar el impacto negativo en familias de minorías a raíz del desarrollo urbano en downtown Brooklyn y otros grupos, exigen adoptar un nuevo plan que de prioridad a la vivienda para familias trabajadoras, y nuevos desarrolladores que ofrezcan puestos de trabajo con salarios dignos, entre otras peticiones.