Juez de El Bronx rechaza demanda contra Arroyo

Un candidato opositor había acusado a la asambleísta Carmen Arroyo de fraude electoral en las primarias
Juez de El Bronx rechaza demanda contra Arroyo
La asambleísta Carmen Arroyo interactuando con votantes en el colegio electoral.
Foto: Cortesía

El Bronx – La demanda presentada por un candidato a la asamblea para que se repitan las primarias demócratas por el Distrito 84, fue desestimada en la corte de El Bronx.

Indicando que la demanda se había presentado fuera de plazo y rehusando entrar en si había causa para la misma, el juez John Carter -en una audiencia de apenas 10 minutos- desestimó la demanda de Maxi Rivera, que alegaba fraude por parte de su contrincante, la asambleísta Carmen Arroyo.

Rivera presentó declaraciones juradas de testigos que alegaban presenciaron la actuación ilegal de Arroyo en los colegios electorales, así como fotos tomadas de algunas de esas actuaciones de la asambleísta durante el día de las elecciones.

En unas de las fotos se ve a Arroyo dentro de los centros de votación interactuando con votantes y trabajadores de las mesas de votación, en otras se puede ver un auto de campaña de la asambleísta estacionado enfrente del colegio electoral.

La demanda incluyó también irregularidades por parte de la Junta Electoral como que hubiera cambios en los colegios de votación y que las boletas estuvieran escritas en una letra más pequeña de la que establece la ley lo que dificultó a las personas mayores para su lectura, dejándolas en las manos de aquellos que “les ayudaban” a cumplimentarlas.

La Junta Electoral ya ha rectificado el tamaño de la letra en las boletas que se presentarán en noviembre.

El escaño se disputaba además por un tercer candidato Charles R. Serrano, cuyo abogado Jay F. Boyarsky -en nombre de su cliente- respaldó las alegaciones de Rivera.

Stanley Schlein, abogado de Arroyo, negó las acusaciones y resaltó que su cliente había ganado las elecciones con un rotundo 52.57%.

A la salida de la corte Rivera, que se representó a sí mismo, anunció que apelaría la decisión.

Al cierre de esta edición ni la asambleísta ni su oficina habían contestado a nuestras llamadas.