A reinventarse con otra carrera

A reinventarse con otra carrera
Las carreras en el área de emergencias médicas pueden ser una buena alternativa para explorar.
Foto: ap

Nueva York – “La educación es la clave del éxito”, dice el refrán…. Y “a grandes males, grandes remedios”, dice la sabiduría popular.

Por eso, ante la actual situación económica, muchos son los hispanos que al enfrentarse al fantasma del desempleo buscan no sólo trabajo, sino también seguir estudiando, para ampliar sus posibilidades laborales.

Ya sean jóvenes o personas mayores, desde que llegan a este país, los hispanos de nuestra comunidad emprenden una larga carrera, que se inicia con el aprendizaje del idioma inglés y sigue con el adiestramiento en una nueva labor, a veces totalmente diferente a la profesión u oficio que ejercían en su país de origen.

Pero que eso no sea un impedimento para seguir adelante, ya que, afortunadamente, en este país existen programas del gobierno, donde no sólo le ayudan a encontrar un nuevo empleo, sino un nuevo rumbo en su trayectoria profesional.

Para la colombiana Gilma Bermúdez, quien ha trabajado cuidado niños y elaborando joyas finas, en en estos tiempos de incertidumbre laboral, las personas deberían estudiar no una, sino hasta tres carreras, “porque si me quedo sin trabajo, una de las tres carreras me va a sacar adelante”, según una lógica sin discusión.

Bermúdez, quien posteriormente atendió clases para conseguir su certificado de agente de viajes, labor que ejerce en la actualidad en una agencia en Nueva York, viene estudiando en “LaGuardia Community College” de Queens, porque quiere ser, por el momento, una profesional paralegal.

A Javier Jiménez, quien en su patria, Perú, estaba estudiando Hotelería y Turismo, aprender inglés en el Westchester Community College de Nueva York, le sirvió para reflexionar sobre su futuro y, orientado por gente amiga del “club” donde trabajaba, se decidió a estudiar negocios.

“Me guiaron un poco y la carrera me gustó”, dice Jiménez, quien ahora, con un bachillerato en Finanzas, trabaja con un mejor salario, que tal vez no ganaría si no se hubiera decidido a cambiar de carrera profesional.

La peruana Zoila Paredes llegó como “niñera”, pero cuando finalizó su contrato tuvo que comenzar a trabajar como costurera, a pesar de que en su tierra había estudiado Contabilidad de Costos y Producción.

“Empecé a trabajar con una diseñadora y mientras crecía mi hijo decidí estudiar para conseguir una licencia para cuidar personas mayores, como primer paso”, refiere Paredes, quien en el día labora en la residencia de ancianos de New Jersey de la “Fundación de Actores Retirados” y en la tarde en un centro de “living assistance”.

“Ahora estoy estudiando para sacar una licencia de práctica de enfermería, pero mi sueño es ser enfermera, una carrera llena de sacrificios, pero también de satisfacciones… un año más de estudios y sería enfermera”, dice la peruana, quien por vocación ha escogido una de las profesiones con más futuro en este país.