¿Quién gana y quién pierde con el estadio de Flushing?

Al parecer, la comunidad quiere frenar el apuro con el estadio de fútbol de la MLS y la expansión de USTA en el parque Flushing Meadows. Hace poco hubo una reunión en Corona en la que, de acuerdo a una fuente, casi 600 personas se hicieron presentes para expresar sus preocupaciones por el nuevo desarrollo urbano.

El lunes hubo una reunión estilo “town hall” en Jackson Heights sobre el futuro del parque Flushing Meadows Corona. Me las arreglé para ir, y el salón estaba lleno a reventar. El concejal Danny Dromm y la concejal Julissa Ferreras estaban presentes, pero los otros funcionarios electos locales enviaron a miembros de su equipo.

Una abrumadora mayoría del público se mostró en contra del estadio de fútbol y la expansión del centro de tenis, y mencionó inquietudes relacionadas con el desarrollo urbano como el tráfico, el ruido y la basura.

Aquí existen varias dinámicas interesantes. Este asunto político candente le concierne directamente a la concejal Ferreras, porque es mayormente un asunto municipal, y me enteré que una de las preocupaciones de la concejal es que no ha habido mucha participación de la comunidad durante el proceso.

Algunos miembros de la comunidad sienten que se han hecho varios acuerdos tras bambalinas con los desarrolladores inmobiliarios y que a la comunidad en buena parte no se la ha tomado en cuenta.

Otro tema que un asistente mencionó en el foro es que supuestamente, la porción de vivienda asequible del proyecto en Willets Point se está posponiendo, por lo que parece que algunos de los beneficios que la comunidad logró en este proyecto no se concretarán en un futuro próximo.

Otro detalle que dio que hablar es que Evan Stavisky, el hijo de la senadora estatal Toby Stavisky (cuyo distrito incluye la urbanización en Willets Point), cabildeó a nombre del desarrollador inmobiliario Related para el proyecto en Willets Point.

También me contaron que parece que el senador estatal José Peralta está a favor de todo el plan, porque crea empleos sindicales bien remunerados. Además, creo que el senador Peralta –quien tiene el ojo puesto en el cargo de presidente del condado de Queens– entiende que tiene que caminar en la cuerda floja entre la comunidad y los desarrolladores inmobiliarios. Para la muestra, un botón: el drama que creó el fiasco de la Armería de Kingsbridge para el presidente de El Bronx, Rubén Díaz Jr.

El asambleísta Francisco Moya, un conocido fanático del fútbol, ha hecho mucha fuerza para que se construya el estadio. Me imagino que no está contento con la oposición de los grupos que organizan las reuniones, lo cual podría causar un revolú contra el proyecto.

También corren rumores de que a la senadora Stavisky y el asambleísta Mike Simanowitz esto no les complace, porque el estadio estaría en sus distritos pero no en el de Moya, y los políticos tienden a ser bastante territoriales.

Alguien más en la reunión mencionó que preferiría que se construyera el estadio en Willets Point y no en Flushing Meadows. Otro comentario que dio vueltas por ahí es que la USTA no se ha relacionado muy bien con la comunidad, y que las ligas de fútbol que juegan en las canchas del parque todavía se resienten porque les cancelaron sus partidos durante los días del US Open.