Mark Sánchez conserva el apoyo de su jefe
El QB descendiente de mexicanos deslució la víspera en derrota ante los Texans
Mark Sánchez, de los Jets (izquierda) parece recibir una mano consoladora del rival Shaun Cody, de Houston (derecha) tras el partido de anteanoche. Crédito: AP
NUEVA YORK – El entrenador Rex Ryan dijo ayer que “no hay duda” de que Mark Sánchez sigue siendo el quarterback titular de los Jets de Nueva York, pese a los problemas que pasó la víspera frente a los Texans de Houston.
El mariscal de campo, de ascendencia mexicana, ha completado menos del 50% de sus pases en cuatro encuentros consecutivos. Su porcentaje de pases completos, de 48.4, es el peor de la NFL. Muchos aficionados y medios han sugerido que el sustituto Tim Tebow debería comenzar los encuentros.
Ryan dijo que no entrará en especulaciones cuando se le preguntó si ordenaría el reemplazo de Sánchez en caso de que los Jets (2-3) sigan acumulando derrotas.
“Estamos haciendo planes para ganar”, afirmó el entrenador. Y cuando se le preguntó si Sánchez sigue siendo el titular, el entrenador en jefe respondió, “sí, no hay duda”.
Ryan consideró que Sánchez “jugó muy bien” en la derrota por 23-17 que sufrieron anteanoche los Jets ante Houston. Señaló que tres pases soltados por los receptores y cuatro desviados por la línea defensiva estropearon las estadísticas finales de Sánchez: 14 completos en 31 intentos para 230 yardas, un touchdown y dos interceptados.
Sin embargo, Sánchez tuvo también algunos errores. Poco antes del intermedio, cuando los Jets perdían por 14-7, Sánchez vio uno de sus pases desviados por J.J. Watt. En vez de que llegara a Jeremy Kerley, el ovoide terminó en manos de Brice McCain, quien interceptó y emprendió un recorrido de 86 yardas, antes de que Kerley lo derribara en la yarda nueve de Nueva York.
Sánchez tuvo una oportunidad de guiar a los Jets en una ofensiva que habría significado el triunfo, con tres minutos restantes, pero un pase a Jeff Cumberland se escapó de las manos del tight end y fue a parar a donde estaba el cornerback de Houston, Kareem Jackson, para frustrar toda esperanza.