Testigos declaran en caso de enfermera asesinada

MANHATTAN – Amigos de la víctima y de su presunto asesino testificaron ayer en el caso que se sigue contra el hombre que confesó estranguló a su esposa en un caso donde nuevamente Facebook vuelve a ser protagonista del proceso.

Eddy Coello, 40 años, que declaró a la Policía y amigos el asesinato de su esposa Tina Adovasio, 40, el 11 marzo 2011 tenía un historial de violencia doméstica. Fue por ello que en el 2000 fue expulsado de la policía.

Adovasio había solicitado orden de protección y estaba preparando los papeles de divorcio.

La mujer, una enfermera de profesión y madre de tres hijos de otro matrimonio, tuvo su cuarto hijo con Coello. Este, por su parte, tenía otro hijo con otra mujer.

Ayer testificó Amanda Schuman, 32, que conoció a Coello cuando ambos estudiaban enfermería, salieron durante unos meses y siguieron siendo amigos.

En un primer momento, Coello le dijo que su esposa estaba desaparecida para días más tarde quedar con ella para decirle: “Te quiero confesar que la he matado… estoy avergonzado y apenado por ello y quiero que me perdones”.

Coello le dijo que iba a entregarse a la policía, ella le preguntó dónde estaba el cuerpo y él le respondió que en Taconic Parkway. Cuando se dirigieron al apartamento de la madre de él, lo que ellos no sabían es que dos adolescentes habían encontrado los restos de Adovasio y la policía estaba ya tras la pista.

También ayer testificó Frank Meli, 47 años, amigo de Adovasio -a la que dijo considerar como una hermana- y amigo de su familia, a los que conoce desde niño. Semanas antes de su muerte, Meli habló con Adovasio y ésta le dijo que Coello era violento, que estaba petrificada de miedo y que si algo le pasaba que se lo dijera a la policía.

La defensa -en su contrainterrogatorio- buscó la descalificación del testigo acudiendo a las condenas de Meli, algunas de las cuales por conducir intoxicado y conducta desordenada no habían sido relatadas por el fiscal Edward Talty durante su interrogatorio.

Tras varios recesos en que la fiscalía discrepó por el cuestionamiento, Jeffrey Chartier atacó de nuevo la credibilidad del testigo sacando lo publicado en su página de Facebook.

Aunque Meli había negado haber leído prensa o hablado sobre el caso, Chartier mostró la página de Facebook en la que Meli aparece con la primera página del New York Post hablando del caso.

Luego, mostró un video en Facebook en memoria de Adovasio en el que amenazaba al acusado diciendo “Pido a Dios que no me lo encuentre…”.

“¿Quién está siendo juzgado?”, se preguntaba Adrienne Susoo madre de Adovasio a la salida de la corte. “¿Es el acusado o el testigo?”.