QueensCasa Galicia, para sentirse en familia

Casa Galicia celebra este otoño 72 años de fundación. Su coro, bandas musicales y de baile integradas por nietos y hasta bisnietos de los primeros inmigrantes gallegos en Nueva York garantizan la continuidad de sus tradiciones
QueensCasa Galicia, para sentirse en familia
Israel Nava

En el corazón de Astoria,Queens, existe un lugar donde ondean al viento cuatro orgullosas banderas que ponen de manifiesto la fusión cultural como una de las claves en la vida de este país: las de España, Galicia, Unión Europea y Estados Unidos.

Es la sede de Casa Galicia de Unidad Gallega, fundada en 1940 por una oleada migratoria posterior a la guerra civil española. Ahora es un club privado que busca paliar la “morriña” (nostalgia, tristeza) con una cocina especializada en traer lo mejor de sus regiones.

La institución también cuenta con agrupaciones de jóvenes que reproducen sus tradicionales danzas y música y un directorio que participa activamente en actividades sociales y comunitarias.

Es el primer sábado que se abren las puertas tras el receso del verano. Oficialmente las actividades reinician hasta septiembre, pero la necesidad de sentirse “como en casa” es muy fuerte, tanto para sus responsables como afiliados.

Así, la familia formada por Manuel Cernadas, Sheila Leston y su hija de tres años, Naila, decidió pasar al restaurante. Ellos viven en El Bronx y añoran mucho la comida gallega, ya que según explican, los negocios de comida española en Manhattan están muy “americanizados” y sus precios son elevados.

La pareja se conoció en uno de tantos viajes de Sheila a su pueblo natal, Esteiro, en La Coruña. Ella llegó a Estados Unidos con sus padres a los cinco años, pero se considera gallega 100%. Su esposo, apenas lleva un año acá, y se le ha hecho muy difícil encontrar el equilibrio ante el ámbito familiar y social más reducido. “El verano se me hace un infierno, no tengo amigos para salir”, cuenta resignado.

Por eso, Casa Galicia es su refugio. Naila se integrará al grupo infantil de las panderetas y ellos esperan que el contacto le refuerce el aprendizaje de la lengua gallega.

Es precisamente la acogida a nuevos y antiguos inmigrantes y mantener las tradiciones es lo que ha hecho permanecer a Casa Galicia durante tanto tiempo, asegura su presidente, José Gil. La institución acaba de celebrar su 72 aniversario (a finales de septiembre) y la participación en las actividades del Día de la Hispanidad, en octubre próximo.

Actualmente, indica, tienen una membresía de 1,000 socios con sus respectivas familias; algunos de ellos son tan antiguos como Antonio Álvarez, de 92 años, quien se afilió teniendo 21, en 1942 y fue presidente de 1961 a 1963. Con base en sus proyecciones, ellos consideran que hay al menos 50,000 gallegos viviendo en el área triestatal (Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut).

Las bandas artísticas Lembranzas Gallegas (baile), Terra Nosa (gaitas) y Alborada (panderetas) están integradas por niños y jóvenes de cinco a 21 años; el coro “Airiños” fue fundado en 1962. Todos participan en diversas actividades locales, interestatales e intercambios internacionales. De hecho Terra Nosa acaba de hacer varias presentaciones en España.

Casa Galicia alberga tanto a abuelos y padres como a hijos y nietos. Esa participación intergeneracional, afirma Gil, es lo que permite mantener la continuidad de la membresía y la permanencia de Casa Galicia como una institución comunitaria de amplia trayectoria y reconocimiento.