Odio racial no deja en paz a Long Island

Surgen denuncias de mujeres vejadas y humilladas por su aspecto latino
Odio racial no deja en paz a Long Island
La presencia latina en Long Island es cada vez más evidente.
Foto: humberto arellano / edlp

Long Island – Como hogar de una creciente comunidad latina, Long Island ha logrado cambios importantes contra los crímenes de odio, pero un nuevo fenómeno de agresión hacia mujeres hispanas es un secreto a voces en la zona.

Martha Maffei, directora de la organización Servicios Para Avance de la Mujer (SEPA Mujer), que brinda servicio hace 18 años y establecida en Central Islip, afirmó que en meses recientes una ciudadana estadounidense de ascendencia latina, quien trabaja limpiando baños en Smith Haven Mall, situado en Lake Grove, fue agredida por un grupo de adolescentes afroamericanos.

“Aunque nació en el país y habla inglés perfectamente, sus rasgos latinos fueron el blanco. La mujer sufrió de asalto e insultos raciales”, acotó.

La activista apuntó que la víctima reportó el caso a la entidad, pero declinó presentar la denuncia ante la Policía.

“Es común que ciudadanas de ascendencia latina crezcan con valores negativos, como guardar silencio ante la violencia”, explicó Maffei. “La no denuncia es una barrera que obstaculiza castigar la agresión racial en contra de mujeres, especialmente inmigrantes”.

Maffei enfatizó que SEPA Mujer está atendiendo reportes de inmigrantes que trabajan en fábricas, acerca de violencia verbal de empleadores y compañeros de trabajo.

“Es necesario entender que el insulto también es una forma de agresión”, indicó.

Rosa, una residente de Brentwood, comentó que en su centro laboral las etiquetas: “ilegal”, “espalda mojada” o “mexicana indocumentada” son “el pan de todos los días”.

“Son palabras tan frecuentes que ya no las sentimos como insulto. Nos acostumbramos”, dijo la salvadoreña de 37 años. “Se necesita el trabajo y uno se aguanta”.

Maffei destacó que crímenes de odio de alto perfil -como el del ecuatoriano Marcelo Lucero- generó en la comunidad la idea equivocada de que sólo varones son víctimas y enfatizó que no se debe perder de vista la vulnerabilidad de las mujeres.

Según la Comisión de Derechos Humanos en el condado de Suffolk, en 2011 se investigaron más 170 casos de discriminación. La mayoría fueron por trato injusto y ambiente hostil en el trabajo. El 20% de las quejas se relacionaron con exceso de fuerza y trato discriminatorio, según se indicó.

Activistas y residentes de Long Island tienen gran expectativa y esperanza en la administración del ejecutivo del Condado de Suffolk, Steve Bellone, que en los últimos meses implementó cambios importantes para prevenir y combatir los crímenes de odio.

Algunos de los más notorios son el reciente nombramiento de Edward Webber y Risco Mention-Lewis, como comisionado y subcomisionada del Departamento de la Policía de Suffolk (SCPD), el entrenamiento de oficiales para que logren reconocer los delitos que un potencial perfil racial y de ser necesario llamar a la Unidad de Crímenes de Odio.

Información relacionada en pag. 33