Armstrong deja presidencia de Livestrong

Nike rompe relación con el ex ciclista, pero seguirá apoyando a su fundación
Armstrong deja presidencia de Livestrong
Lance Armstrong habla en el Royal Adelaide Hospital, en Australia en enero de 2009, dentro de la campaña global contra el cáncer de su fundación Livestrong.
Foto: AP ARCHIVO

AUSTIN, Texas/AP – Lance Armstrong renunció como presidente de su organización Livestrong de lucha contra el cáncer, con la intención de limitar los daños que causaría en ésta el escándalo de dopaje que ha hundido en el desprestigio la trayectoria del ex campeón de ciclismo.

Armstrong anunció la decisión ayer, una semana después de que la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA) difundió un reporte amplio que dio detalles de las acusaciones del extendido consumo de drogas para mejorar el desempeño por parte de Armstrong y de los equipos en los que militó.

Minutos después del anuncio, Nike informó que pondría fin a su relación comercial con el ciclista, “debido a las evidencias, al parecer incontrovertibles, de que… participó en actos de dopaje”.

Nike señaló que Armstrong engañó a la empresa durante más de una década. Aun así, el fabricante de ropa y calzado deportivo afirmó que seguiría apoyando a Livestrong.

El documento de la USADA incluyó testimonios de 11 ex compañeros de Armstrong. La USADA ha ordenado que se borren del registro histórico los 14 años de carrera de Armstrong, incluidos sus siete títulos del Tour de Francia.

Armstrong, que no devengaba salario como presidente de la Fundación, seguirá como miembro de su junta directiva. Su trabajo al frente de la junta quedará en manos del vicepresidente Jeff Garvey, quien fue el presidente fundador en 1997.

“Esta organización, su misión y sus auspiciadores ocupan un lugar increíblemente querido en mi corazón”, indica Armstrong en un comunicado. “Hoy, por lo tanto, a fin de evitar a la Fundación cualquier efecto negativo como resultado de la controversia que rodea mi carrera ciclística, concluyo mi gestión en la presidencia”.

La portavoz de la organización, Katherine McLane, dijo que la decisión cede a Garvey la planificación estratégica, así como algunas de las apariciones y encuentros públicos que Armstrong solía realizar.

Armstrong niega categóricamente que se haya dopado, pero desistió de impugnar en un arbitraje los hallazgos de la USADA porque consideró que su proceso de audiencia resultaba injusto.

Una vez que Armstrong renunció en agosto a los recursos de apelación y luego que se reveló el reporte, los expertos en manejo de crisis de relaciones públicas advirtieron que estaba en riesgo la fundación, Livestrong. Consideraron que Armstrong debía renunciar para que la organización no se viera perjudicada.

La historia inspiradora de Armstrong, quien no sólo se recuperó de un cáncer testicular que se había extendido a sus pulmones y cerebro, sino que después impuso un récord de títulos en la comptencia más conocida del ciclismo en el mundo, ayudó a que su fundación creciera, de un proyecto pequeño en Texas a uno de los organismos caritativos más populares del país.

Armstrong atrajo a legiones de seguidores, con sus respectivos donativos, e insistió que jamás había consumido drogas, en una época en que el dopaje bullía en el ciclismo profesional. En 2004, la Fundación lanzó en venta brazaletes amarillos con la insignia de “Livestrong”, que vendió más de 80 millones de piezas.

“Cuando mi tratamiento contra el cáncer llegaba a su fin, creé una fundación para atender a la gente afectada por este padecimiento. Ha sido un privilegio grandioso ayudar a que esto creciera de un sueño a una organización que hoy ha ayudado a 2,5 millones de personas y que ha fomentado un cambio cultural sobre la forma en que el mundo percibe a los sobrevivientes del cáncer”, dijo Armstrong.