Héctor FigueroaPresidenteSindicato SEIU 32BJ

A Héctor Figueroa, presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios 32BJ, las raíces del sindicalismo le vienen desde la niñez. Sus padres lucharon por una unión sindical para los maestros en Puerto Rico.

“En mi familia desde muy temprano estuvimos envueltos en el trabajo político y con la iglesia. Yo laboraba con la fundación San Vicente de Paúl y con la Juventud de Acción Católica y al llegar a la universidad me uní a un grupo de organizaciones que protestaba el aumento de las tarifas”.

Aquel evento cambiaría el rumbo de su vida. La policía dispersó violentamente una asamblea de 10,000 estudiantes, a su hermano lo expulsaron de la universidad y sobre él estaba pendiente un juicio académico, pero decidió no presentarse y viajar a estudiar en Estados Unidos.

Estudió economía en Universidad de Nueva York, luego asistió a New School y en 1989 comenzó a hacer trabajo de investigación con la Unión de Trabajadores Textiles. Lo enviaron a una campaña en Carolina del Norte, en una fábrica de toallas. “Entre los 13,000 trabajadores había unos 700 mexicanos. Aquella resultó ser una de las experiencias más formativas de mi vida. Entendí plenamente la necesidad de unir a los trabajadores afroamericanos, los latinos y los anglosajones”.

A partir de esa campaña, decidió que dejaría de lado su tesis de doctorado y se concentraría en el trabajo sindical. Después de una brillante trayectoria, Héctor llegaría a la posición que hoy ocupa como presidente del SEIU, el sindicato nacional más grande de trabajadores de servicio, que representa a más de 120,000 empleados de aseo, seguridad y mantenimiento, porteros, superintendentes y ocupaciones similares.

Uno de los logros que recuerda con mayor satisfacción data de 1998, cuando se desempeñaba como director organizativo de SEIU en Puerto Rico. Ese año, finalmente los maestros de la isla ganaron los derechos de negociación colectiva, la causa por la cual habían luchado sus padres 24 años atrás.