Muestran escalofriante evidencia en caso de castración (Fotogalería)

Enseñan fotografías del cadáver en la corte de Manhattan durante proceso a modelo portugués
Muestran escalofriante evidencia en caso de castración (Fotogalería)
Renato Seabra, 22 años, (izq.) es acusado de matar a Carlos Castro, 65, el 7 enero 2011 en el Hotel Intercontinental de Manhattan, el 7 de enero de 2011.
Foto: FISCALIA DE MANHATTAN

Manhattan – Fotos de la ensangrentada victima, que obligaron a su hermana y amigas a abandonar la sala en varias ocasiones, se mostraron ayer en el caso que se sigue contra el modelo portugués que mató y castró a su amante.

Renato Seabra, 22, es acusado de matar a Carlos Castro, 65, el 7 enero 2011 en el Hotel Intercontinental donde se alojaban para ver obras de Broadway y pasar la Nochevieja en Times Square.

Las fotos del cadáver de Castro, que Seabra miró sin parpadear o evitarlas durante toda la sesión, fueron mostradas durante el testimonio de la doctora Michelle Slone quien realizó la autopsia y determinó que la causa de la muerte fueron los golpes recibidos en la cabeza.

A preguntas de la fiscal Maxine Rosental la doctora Slone fue detallando las heridas que mostraban las fotos. Una mancha roja y negra es lo que quedó del rostro de Castro, cuyos ojos estaban ocultos por la inflamación y los hematomas, el tabique nasal roto, así como la cuenca ocular, laceraciones, contusiones y arañazos en cejas, frente, mandíbulas, orejas, labios y cuello por donde le salía parte de la tiroides.

El cerebro había sido dañado internamente tanto por las contusiones como por la hemorragia subdural que éstas provocaron. Sus heridas eran consistentes con los golpes que el acusado admitió dar con el monitor de la computadora, con la botella de vino, con los puntapiés y con el uso del sacacorchos como objeto punzante y cortante.

El torso era la parte externamente menos dañada del cadáver con apenas algunos arañazos en el abdomen y pecho aunque internamente tenía dos roturas en la vertebra cervical sobre la que se asienta el cuello, hemorragia en el musculo de las costillas y en los pulmones.

Las manos estaban ensangrentadas aunque no se observaban heridas defensivas lo que, según la doctora Slone, podría indicar que los golpes y la castración se produjeron después de que perdió el conocimiento cuando el acusado le agarró del cuello con el brazo presionándole desde atrás.

Las fotos de las extremidades inferiores mostraron además de varias heridas su zona púbica sin testículos que Seabra cortó con la parte punzante del sacacorchos y colocó -como si se tratase de un ritual- sobre las muñecas de la víctima.

Varios de los detectives que intervinieron en la investigación testificaron sobre el comportamiento de Seabra y las armas del crimen encontradas en el cuarto. Tanto las fiscales Rosental y Jung Park, como los defensores David Touger y Ruben Sinins, siguieron preguntando si el acusado les había mencionado demonios u órdenes divinas, lo que tanto el detective DeAlmeida como Mongiello, negaron.

Finalmente, la fiscalía llamó a testificar a Avelino Lima, novio de Wanda Pires, amiga de Castro y con la que éste y Seabra salieron durante su visita neoyorquina. Lima, un ejecutivo bancario, indicó que no observó ningún comportamiento anómalo entre la pareja el primero de enero, ni el 5 de enero en que fueron de compras y a cenar hasta dejarlos en su hotel. “Carlos hablaba de su nuevo apartamento y de la carrera de Renato como modelo”, indicó Lima.

Sin embargo, el día 6 Lima encontró que Renato estaba especialmente feliz incluso hizo varios brindis y que Carlos ni brindaba ni le hablaba. El 7, Wanda le llamó preocupada porque no lograba hablar con Castro.