Narciso RodríguezDiseñador de modas

Desde que era muy chico, el mundialmente célebre diseñador de modas Narciso Rodríguez tuvo conciencia de que quería crear cosas con sus propias manos. Era la inspiración y el ejemplo que le rodeaba en el hogar de su infancia, dos apartamentos contiguos en una casa grande de Newark donde convivían tres generaciones de su familia de inmigrantes cubanos. El abuelo y uno de los tíos, según nos cuenta, sabían cortar pelo, un segundo tío armaba y desarmaba el televisor y otros aparatos domésticos, la abuela hacía bordados y la madre era capaz de transformar cualquier retazo de tela en una prenda de vestir.

Muy pronto Narciso empezó a recortar cosas, trazar esbozos y construir edificios de cartón a partir de cajas de zapatos. Vendrían otras exploraciones: el dibujo, la pintura, la arquitectura y a principios de la adolescencia la ilustración de modas, cuando llegó a sus manos un bello y glamoroso libro de Antonio López.

Hasta que poco antes de cumplir los 15 años tuvo claro que su verdadero amor era la creación de modas. Y además de esa certeza, un sueño específico: Asistir a Parson’s School of Design y algún día trabajar con su admirada Donna Karan.

Aquel sueño se cumplió, desde luego, al igual que muchos otros, y Narciso inició una carrera que trascendería fronteras y lo iría proyectando, paso a paso, a los estratos más elevados de la moda a nivel mundial.

Podemos recordar, por ejemplo, sus colaboraciones con las casas de diseño de Donna Karan, Anne Klein, Calvin Klein, Cerutti en París y AEFFE en Italia. Rodríguez diseño en 1996 el traje de su amiga Carolyn Bessette para su boda con John F. Kennedy Jr., un evento que catapultó su carrera. Y un traje de su creación fue elegido por la Primera Dama Michelle Obama para la fiesta de celebración de la victoria en las elecciones del 2008. En fin, harían falta páginas y capítulos enteros para empezar a abordar su obra.

“Lo que yo hago con mi propia compañía de diseño”, concluye Narciso, “es cumplir la aspiración y el sueño de mi vida. Y cada temporada puedo volver a reinventar ese sueño”.