Cuidado con sus niños y los programas de televisión

Los padres deben de supervisar la exposición de los menores a los noticieros y los programas violentos

San Francisco – A los 18 años de edad, un jóven ya habrá visto más de 200 mil actos de violencia por televisión y es por esa razón que los padres deben preocuparse por los contenidos que sus hijos ven a través de los programas informativos.

Para Edgardo Menvielle, psiquiatra infantil y miembro de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente, no se trata de “esconder los hechos de los niños, sino de evitar que se sobreexpongan a noticias que no los benefician y que no les dan nada útil”.

Esto, porque ver noticias muy perturbadoras puede provocar temores en los más pequeños, principalmente porque hasta cierta edad no saben distinguir entre la realidad y lo que observan en televisión.

“Los chicos entran en la realidad en forma gradual. Recién cuando van a primer grado comienzan a tener cierta comprensión de ésta. Antes, a los dos o tres años, realidad y fantasía no son tan distinguibles para ellos”, afirma Menvielle.

Si bien ya mayores, es decir entre los siete y 10 años, comprenden esta diferencia, igualmente carecen de la perspectiva para entender bien una noticia, por lo que se aconseja mirar la televisión junto a ellos o apagarla si es que la información los confunde demasiado.

Ya sea un desastre natural o un accidente que dejó varios fallecidos, es bueno que los padres les expliquen a sus hijos cada noticia a la que ellos han estado expuestos, de una manera simple y acorde a la edad del menor.

Por ejemplo, si lo que se está mostrando por televisión es la muerte de algún personaje famoso, es bueno comentarlo como un hecho natural, que le ocurrirá a todos. Lo mismo se debe aplicar con eventos como terremotos y huracanes, ya que como describe Edgardo Menvielle, estos “son parte de la vida, de la realidad e incluso los chicos lo estudian en la escuela”, apunta.

Ahora, si el tema es un atentado, un crimen o una noticia como el tiroteo ocurrido hace unos meses en un cine en Aurora, Colorado, el papel de los padres es transmitirles seguridad a los niños y aclararles que esos corresponden a hechos aislados y que lo más seguro es que nunca les sucederá algo así.

“Cuando estamos hablando de atentados terroristas o cosas como cuando mueren personas inocentes en un cine, estamos hablando de algo bizarro e inesperado”, confirma el psiquiatra y agrega que “estas cosas sí suceden, pero la probabilidad de que le ocurra a uno es muy baja, así que hay que tranquilizar a los niños y explicarles que eso no les va a pasar”, afirma.

Para impedir que los niños se vean afectados psicológicamente por ciertas informaciones, Melina Sánchez, de la organización Children Now, agrega que lo más importante es crear “un diálogo abierto” con la familia, donde se pueda conversar sobre los sentimientos de ansiedad y temor que provocan algunas noticias.

Además, ofrece consejos para que los adultos orienten a sus hijos a la hora de ver un programa: reconozca el miedo de los niños y si usted nota que su hijo se asusta al escuchar una información determinada, dígale que usted está ahí para protegerlo y hágalo sentir seguro.