Iglesia alerta por el desprestigio político

Iglesia alerta por el  desprestigio  político
El presidente electo Enrique Peña Nieto durante una masiva concetración.
Foto: ap

México/EFE – La Archidiócesis Primada de México advirtió ayer de que “el desprestigio de la clase política no conviene” a la “incipiente democracia” mexicana, que renovó su Congreso el mes pasado y cambiará de presidente el próximo 1 de diciembre con Enrique Peña Nieto

“Es una situación que lleva a la apatía y al desánimo de la participación ciudadana toda vez que la vida democrática no se limita a la emisión del voto, sino que continúa con la participación activa, constante y crítica de la sociedad”, apuntó en el semanario “Desde la fe”.

El editorial publicado por el órgano de comunicación de la archidiócesis encabezada por el arzobispo católico Norberto Rivera Carrera deplora que la profesión política en su país siga relacionada a menudo con la corrupción y los excesos.

El texto refiere, además, que el reparto de las 54 comisiones en la Cámara de los Diputados que se materializó la pasada semana haya obedecido a “criterios que, una vez más, evidencian los mezquinos intereses de algunos políticos y su desprecio hacia la ciudadanía que, con esperanza de cambio, les confió su voto en los comicios de julio pasado”.

La iglesia consideró que en muchos de los casos el no tomar en cuenta “ni el perfil ni la experiencia de quienes finalmente encabezarán los grupos de trabajo” en el Legislativo mexicano “es del todo inaceptable dada la gran importancia que tiene la coordinación de las comisiones para la adecuada planificación del trabajo legislativo”.

“No hay opción- el trabajo legislativo debe ganarse la confianza y el respeto de la ciudadanía, y esto no será posible mientras los mexicanos sigan siendo espectadores impotentes de los excesos, abusos y ambiciones de los representantes populares, carentes, en su mayoría, de una verdadera vocación de servicio”, señala el semanario.

El texto atribuye la “grave situación” anterior a la “herencia de una manera viciada de ejercer la política” que persiste en México ligada al “pago de cuotas, al control del poder,.