Centro del Inmigrante de SI

El principal es evitar nuevos ataques raciales contra los jornaleros
Centro del Inmigrante de SI
Una de las actividades organizadas por el Centro del Inmigrante para acercar a la comunidad latina con la afroamericana.
Foto: Fotos: Cortesia

Staten Island – En su 15 aniversario, la organización de defensa a jornaleros “Centro del Inmigrante” destaca que el principal desafío es evitar una nueva ola de ataques con motivos raciales en Staten Island.

Situada en la esquina de Port Richmond y Castleton, la organización -que vela por unos 200 jornaleros en las cinco paradas del vecindario- lidera programas de convivencia que acercan a la comunidad latina con la afroamericana, para evitar agresiones como las ocurridas en 2010.

En conjunto con otras organizaciones comunitarias, líderes religiosos y funcionarios electos, el Centro del Inmigrante organiza cada jueves del mes las “Cenas de Amistad” en la iglesia afroamericana Saint Philips.

“Cenamos en grupo para conocer al vecino que está a nuestro lado y así reforzar el sentido de comunidad”, expresó el chileno Gonzalo Mercado, director de la organización. “Hablamos de las necesidades en nuestro vecindario y trabajamos en equipo para resolver problemas”.

Cada jueves, unos 50 vecinos de diferentes nacionalidades se reúnen en comités que para tratar la relación de la comunidad con la Policía, seguridad en las calles, recursos para jóvenes, educación y empleo.

“En cada cena descubrimos que la comunidad latina y afroamericana encaran problemas y cambios muy similares”, apuntó el reverendo Tony Baker de la Iglesia de Saint Philips. “Queremos derribar barreras como el idioma y los prejuicios, que nos impiden ver que no somos diferentes”.

El Centro del Inmigrante, fundado en 1997, fue una de las principales organizaciones que colaboró con la Policía para motivar a trabajadores víctimas de agresión a denunciar. A dos años de la ola de ataques, la organización no ha registrado nuevos casos.

Mercado enfatizó que la creación del nuevo Cuartel de Policía 121, que abarcará vecindarios de los distritos 1 y 2 (incluido Port Richmond) y que abrirá a principios del próximo año, garantizará mayor seguridad a los residentes y contribuirá en los esfuerzos por evitar nuevos ataques de odio.

“En 2010 nos enfrentamos a la falta de oficiales de policía para vigilar el área, pero la apertura de un nuevo precinto genera confianza en la comunidad”, acotó.

Mercado, director del Centro del Inmigrante desde 2007, enfatizó que mucho han cambiado los fundamentos de la organización, para adaptarse a las nuevas necesidades de los jornaleros latinos de Port Richmond.

El activista destacó que los trabajadores están buscando fuentes de empleo fuera de la industria de la construcción, ante la falta de oportunidades laborales desde su declive.

“La jardinería, la industria del restaurante, el manejo de químicos y asbesto son los nuevos sectores que está dando trabajo a jornaleros”, indicó Mercado. “Esto implica ofrecerles entrenamiento para lograr su posicionamiento y seguridad en las industrias más florecientes en la isla”.

El peruano Carlos Ramírez, de 46 años, indicó que su conocimiento en electricidad no le sirvió en su búsqueda de empleo.

“Hace meses que me resulta más fácil encontrar trabajo en los restaurantes, que en la construcción”, acotó.