Dolor y lágrimas en funeral de policía

Long Island, NY – Vistiendo su uniforme de gala, un numeroso grupo de oficiales de policía de Nassau, Suffolk, White Plains y de la ciudad de Nueva York, cubrieron un extenso tramo de la calle Merrick, frente a la Iglesia St. Christopher, en Baldwin, para darle un ultimo adiós al oficial de policía de Nassau, Arthur López.

En el rostro de los padres del oficial caído, Mirella y Alfonso López, y su hermana Charo, era evidente el dolor.

López, quien era uno de los miembros más jóvenes del grupo élite del Servicios de Emergencias de Nassau, falleció el pasado martes mientras se encontraba en servicio, a causa de un disparo propiciado por Darrell Fuller.

“Artie”, como llamaban al oficial familiares y amigos, fue recordado como joven talentoso con una madurez más allá de sus años, quien amaba hacer sentir bien a quienes lo rodeaban, particularmente a sus padres y compañeros.

El Teniente Adam Scheiner, quien conoció a López en el 2007, cuando lo entrevistó previo a su ingreso al grupo de Servicios de Emergencias, recuerda que lo que más le llamó la atención del joven fue su energía y entusiasmo, “parecía un cable eléctrico fuera de control. Todos los supervisores con los que hablé me dijeron que ese era el hombre que necesitaban”, recordó.

López no solo se destacaba por su excelencia laboral, su familia era parte esencial en su vida, en especial sus padres. El oficial no temía hacer quehaceres domésticos y siempre que limpiaba la casa de sus padres éstos quedaban complacidos con su trabajo, aunque cuando se trataba de cambiar pañales, las cosas eran distintas.

“Como sabemos los oficiales del servicio de emergencias pueden manejar crisis, pero eso no ayudó mucho a Artie cuando le tocaba cambiar el pañal de su pequeño primo”, afirmó Scheiner.

Según el Jefe del departamento de policía de Nassau, Steve Skrynecky, la muerte del oficial se produjo durante un aparente procedimiento simple, al cual respondió a como era.

“Era el tipo de persona que no podía observar una infracción y no involucrarse”.

López será recordado como uno de los 37 oficiales de policía de Nassau en recibir la medalla al valor, máximo mérito que otorga el departamento. Sus restos descansaran en el cementerio Holy Rood, en Westbury.

La prensa no tuvo acceso a la misa ni al sepelio.