Día fantasmal en Queens por ‘Sandy’

Nueva York – En Queens se vivió un lunes fantasmal. Los residentes del condado más diverso del mundo tomaron en serio la advertencia acerca del huracán Sandy.

En las calles no estaba la multitud de gente que, usualmente, corre el primer día de la semana laboral hacia el tren para ir al trabajo, la mayoría de tiendas estaban cerradas y los vendedores ambulantes que madrugan a vender sus productos no se encontraban por ningún lado.

“No hay gente, no hay trabajo”, dijo Luis Rodríguez, un taxista colombiano que empezó a trabajar desde las 3 a.m. “Tenemos que esperar que la tormenta pase y espero hacer por lo menos $80, $30 para la gasolina y para llevarme $50 para la casa”.

Rodríguez aguardaba bajo la lluvia y el fuerte viento, en una esquina de calle 46 y Queens Boulevard en Sunnyside, donde usualmente espera su clientela. Pero indicó que, hasta ese momento, no había hecho muchas carreras.

Otro taxista, Carlos Vargas, se quejó de que encima de que no había mucho trabajo la comisión de Taxis y Limosinas (TLC) estaba rondando Jackson Heights multando a los taxistas que recogieran pasajeros en la calle.

“Es injusto, especialmente en estas condiciones que no hay trenes ni buses”, dijo Vargas. “Ya vi a uno de mis compañeros a quien multaron y la base nos avisó que estaban en la calle 74 y la avenida Roosevelt”.

A cada momento se sentía más la llegada de Sandy, con un torrencial de lluvia y las fuertes ráfagas de viento. Lo que más se veía en las calles principales, era el recorrido de los vehículos de emergencia y una que otra persona haciendo compras de última hora.

“Salí a comprar algunas cosas que me hacen falta, pero ya había comprado la mayoría de cosas, velas, baterías para la linterna”, dijo Lilia González, una mexicana que salió a desafiar el fuerte viento junto al hijo Daniel Estufino, de siete años en la calle 69 y Queens Blvd. “Otras veces han puesto alarma y no ha pasado nada, pero es estar preparados porque uno no sabe qué tan fuerte pueda ser. Mi único temor es que nos inundemos porque vivimos en el ‘basement’ de una casa”.

Ayer, la avenida Roosevelt no era el corredor comercial de siempre, se veía poca gente y algunos negocios abiertos, especialmente los supermercados, a donde acudía la gente por las compras de última hora. La única imagen que no cambió fue la de los grupos de jornaleros esperando en una esquina con la esperanza de conseguir algún trabajo.

“Hay que salir porque la situación no está fácil y hay que pagar la renta”, dijo Carlos Aguilar, un jornalero mexicano, quien estaba desde las 7 a.m. en la esquina de la calle 69 y la avenida Roosevelt en Woodside. “Hay que alimentar la familia de alguna manera”.

De la misma forma, otro mexicano quien dijo llamarse “Alex”, indicó que no tenía otra opción y que estarían en la esquina hasta las 6 p.m. Y que lo más probable era que salieran mañana también a pesar de las inclemencias del clima.

Por Queens Blvd también se encontraron algunos jornaleros que se caracterizan por su vestimenta. Con botas de construcción, chaquetas gruesas con gorras y el maletín en la espalda.

“Mi necesidad me obliga a estar aquí, porque tengo que mantener a mi familia”, dijo un mexicano que esperaba desde las 7 a.m. en la esquina de la calle 69 y Queens Blvd en Woodside, pero prefirió no ser identificado. “Tengo la esperanza de que haya más trabajo”.

Mientras tanto otros protegían su negocio como Steven Ramírez, propietario de una tienda de accesorios, quien sellaba la puerta del negocio con cinta para que el agua no entrara.

También Pedro Riofino, un ecuatoriano que trabaja haciendo entregas a domicilio, estaba preparado con poncho y su linterna “porque hay que estar preparados”, agregó.

Los que hicieron su agosto fueron los dueños de cerrajerías como JNR Hardware, donde trabaja Guillermo Chasijuan. “Los días anteriores se vendió mucho más. Hoy se ha vendido, pero no mucho porque la gente tiene miedo a salir”, agregó el ecuatoriano que tuvo que caminar desde la calle 108 y la avenida 34 para ir a su trabajo en Sunnyside por la falta de transporte.