El Little Black Dress, a sus 86 años, goza de buena salud

El Little Black Dress o vestidito negro, conocido en el mundo de la moda como LBD, por sus iniciales…
El Little Black Dress, a sus 86 años, goza de buena salud
Foto: Wikimedia Commons

El Little Black Dress o vestidito negro, conocido en el mundo de la moda como LBD, por sus iniciales en inglés, es, como su nombre lo indica, un vestido corto que está considerado como la pieza más versátil del vestuario femenino, porque se puede usar en cualquier ocasión, cambiando solo los zapatos y los accesorios para complementarlo.

Su historia está rodeada de leyenda. Su origen se atribuye a la diseñadora francesa Coco Chanel, quien en plena década de 1920, cuando las mujeres solamente se vestían de negro cuando guardaban luto, diseñó un vestido simple y elegante en ese color que pudiera usarse por el día, con una chaqueta y zapatos cerrados, y de noche con joyería y accesorios más elegantes. Tan práctica resultó su invención que 86 años más tarde, en 2012, todavía forma parte de todos los desfiles de moda de los grandes diseñadores.

El cine de Hollywood ha contribuido a la fama del Little Black Dress, gracias a la actriz Audrey Hepburn, en la película Breakfast at Tiffany’s, y más recientemente actrices como Angelina Jolie, Scarlett Johanson y Katherine Heighl, por solo mencionar algunas, que han lucido este clásico de la moda en eventos de alfombra roja. El caso es que el vestidito negro conserva su popularidad porque se lo ha ganado por mérito propio, pues aunque con el transcurrir del tiempo ha tenido algunas variaciones, sigue conservando su esencia: es símbolo de elegancia y buen gusto.

Cómo adaptar el vestido a la ocasión

Primeramente invierte en un vestido de calidad, con un excelente corte. Ahí radica el principal secreto de esta prenda de vestir. De esta forma lo podrás usar durante años, solamente cambiando los accesorios.

Una forma muy moderna de actualizarlo es combinándolo con collar, pulsera y zapatos atados al tobillo, lo que le dará un estilo futurista. La joyería dorada o plateada luce estupenda con el vestido negro.

Además de las joyas, las medias pueden ser un accesorio importante. Combina el vestido con unas medias, negras también, pero con un diseño en relieve del mismo color, por ejemplo, con lunares más oscuros.

Si tienes el cabello largo, aprovecha para lucirlo con un moño alto, tipo “panal de abejas”, como el que acostumbra a llevar la cantante Adele. Con ese volumen, no necesitarás de accesorios para dar una lección de elegancia.

Si te gustan los zapatos llamativos, combina unos rojos o de imitación de piel de leopardo con tu vestido negro. Se verán espectaculares.

Una chaqueta entallada, un broche colorido, uno o varios collares, largos o cortos, un chal, aretes y brazaletes que atraigan todas las miradas, son otras combinaciones posibles con el LBD. Las opciones son infinitas, dependiendo de tu gusto y de la ocasión, y ¿sabes cuál es la mejor parte? Que cada vez lucirás diferente, y nadie notará que te has puesto el mismo vestido de la semana anterior. ¡Puedes estar segura!

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