Sandy ‘atormenta’ a los candidatos

Tanto Obama como Romney alteraron la agenda de campaña por el temporal

Sandy ‘atormenta’ a los candidatos
El Florida muchos electores hacen uso del voto tempranero ayer en
Foto: ap

Washington/EFE y AP – La supertormenta que azota la costa este del país causó estragos en las estrategias proselitistas del presidente Barack Obama y del candidato republicano Mitt Romney, justo cuando resta una semana en su muy reñida contienda por la Casa Blanca.

Obama canceló actos de campaña el lunes y ayer a fin de atender desde la Casa Blanca la excepcional emergencia que asuela la región densamente poblada entre Washington y Boston, y que comienza a extenderse hacia Chicago y la zona centro-nororiental del país. El vicepresidente Joe Biden, que también busca la reelección, se sumó a Obama en suspender las actividades electorales del martes.

Romney siguió adelante en la campaña con una reunión programada en Ohio, pero su equipo afirmó que el propósito era dar alivio por la tormenta. Su compañero de fórmula, Paul Ryan, canceló tres mítines en Colorado.

Los dos candidatos presidenciales desearon evitar la apariencia de darle más importancia a la política que a las necesidades más inmediatas de numerosos estadounidenses derivadas de las inundaciones, los apagones, los apuros económicos y la seguridad individual.

Sandy convitió al expresidente Bill Clinton en suplente de Obama en la campaña electoral, con un inesperado protagonismo que puede impulsar las opciones del mandatario, pero según expertos, también tiene sus riesgos.

Cinton hizo campaña en Florida y apareció en Ohio junto al vicepresidente Joseph Biden, quien sustituyó a Obama en el que iba a ser el primer acto de campaña del presidente junto a Clinton, el exmandatario se dejó ver ayer en Minnesota y tenía previsto viajar más tarde al crucial Colorado.

También hará paradas en Iowa, Virginia, New Hampshire y Wisconsin. El papel de sustituto no es nuevo para Clinton, convertido en uno de los protagonistas de la campaña desde su exitoso discurso en la Convención Demócrata en septiembre.

Pero la ausencia del mandatario ha cargado sobre sus hombros una enorme responsabilidad- la de espolear el entusiasmo entre los votantes indecisos en una recta final extraordinariamente ajustada.

“Clinton sigue siendo una figura muy popular, y si lo que se intenta es animar a los simpatizantes, asegurarse de que participen (el 6 de noviembre) y convencer a algunos de los votantes indecisos, él es probablemente la mejor opción que tiene Obama”, dijo Mark Brewer, un experto en elecciones de la Universidad de Maine.

Con él coinciden Leonard Steinhorn, profesor de políticas de la American University (AU), que cree que el expresidente “puede ser muy eficaz para hacer que la gente se decida a votar”, y Allan Litchman, que analiza campañas electorales en la misma universidad.

“Normalmente, los actos de campaña no tienen efecto (en las elecciones), especialmente cuando los hacen sustitutos del candidato. Bill Clinton puede ser la única excepción, por su popularidad y su efectividad como orador”, apuntó a Efe Litchman.

“Como mucho, tendrá una influencia marginal (en los resultados). Pero si las cosas están muy ajustadas en un estado clave, esa influencia puede ser importante”, añadió.

La popularidad de Clinton se ha convertido en una herramienta tan importante para la campaña de Obama que el candidato republicano, Mitt Romney, la convirtió en un chiste en una cena benéfica en Nueva York a mediados de octubre.

“El presidente y yo tenemos mucha suerte de tener a una persona que siempre está a nuestro lado, alguien en quien apoyarnos. Yo tengo a mi preciosa mujer Ann, él tiene a Bill Clinton”, bromeó.

El exmandatario, que gobernó durante el periodo más largo de crecimiento económico en la historia del país (1993-2001), ha supuesto un apoyo decisivo para la campaña de Obama.