Hispana entre las primeras en ayudar

Hispana entre las primeras en ayudar
Para Luz Conde la experiencia el año pasado con el huracán Irene, le sirvió para afrontar esta vez al devastador Sandy que azotó toda el área triestatal.
Foto: jose acosta / edlp

NUEVA YORK – Durante el paso del huracán Sandy por la ciudad de Nueva York, cientos de trabajadores de los servicios de emergencias apagaron fuegos, protegieron propiedades y hasta salvaron a 20 recién nacidos, evacuándolos de un hospital que se inundó y quedó sin servicio eléctrico.

En primera fila de estos llamados first responders está la hispana Luz Conde, quien trabajó en el Centro de Operación de Recursos Unificados de la ciudad de Nueva York, y se desempeñó en la logística y coordinación de ayuda de los 66 refugios que abrió la ciudad por el paso del huracán Sandy, donde hasta la tarde de ayer habían atendido a 6,300 personas.

“Nosotros somos los que tomamos toda la información de lo que se necesita en los refugios, y a mí específicamente me tocaron los refugios de Queens”, dijo Conde, quien lleva 33 años trabajando en la Administración de Recursos Humanos de Nueva York y 14 en servicios de emergencia.

Conde explicó que su trabajo consistió en verificar que los refugios estuvieran listos para recibir a los evacuados, tomar nota de toda la ayuda que necesitaran (como trabajadores y equipos), y coordinar la entrega de esa ayuda con todas las agencias de la ciudad, como el Departamento de Educación, que acondicionó las escuelas públicas para refugios, el NYPD, con policías para la seguridad, y el Departamento de Salud, con médicos y enfermeras.

Conde dijo que la Oficina de Manejo de Emergencia, OEM, se encargó de llevar a los refugios las cajas con todo lo que un evacuado pudiera necesitar, incluyendo agua, leche y pañales para niños, jabón, pasta dental y cepillos, mantas, etc., “Y nosotros coordinamos para que cada refugios estuviera preparado para recibir a los evacuados”.

Conde explicó que en el equipo con el que ella trabaja hay empleados de todas las agencias de la ciudad, los cuales el municipio congrega en situaciones de emergencia, y señaló que la tormenta Irene que azotó a Nueva York en 2011, “fue un entrenamiento que nos enseñó a prepararnos para el huracán Sandy”.

“El año pasado, durante el paso de Irene, a mí me tocó ser la jefa de uno de los lugares de refugio”, dijo Conde. “Lo que aprendimos con Irene nos ha ayudado a asistir a las personas más rápidamente y con mayor eficiencia”, indicó.