La odisea de moverse por Nueva York

A algunos residentes de la Gran Manzana les tomó tres horas o más para ir a trabajar
La odisea de moverse por Nueva York
La fila para esperar el bus a Manhattan en la calle Jay/Metro Tech, Brooklyn, se extendía por varios manzanas.
Foto: Carolina Ledezma / EDLP

Nueva York – Nunca como en horas pico de un día normal, a las 8 a.m. el metro de Nueva York era un perfecto ejemplo de una ciudad que poco a poco se recupera del huracán Sandy. Vagones llenos de gente lista para volver a trabajar y filas de personas a la espera de trenes o autobuses recompensaron los esfuerzos de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) por restaurar el servicio urbano de transporte.

En el primer día de operaciones tras el huracán que inundó estaciones y túneles del subterráneo, MTA reactivó parcialmente el servicio hacia Manhattan desde El Bronx y Queens hasta la calle 34, y en Brooklyn desde la calle Jay y la avenida Atlantic. Quienes quisieron viajar del Midtown a Brooklyn debieron tomar algunos de los más de 300 buses expresos que están operando desde la calle 42 y avenida Lexington. Hasta hoy, los usuarios viajarán gratis.

A las 6 a.m., la salvadoreña María López comenzó su odisea del día, luego de que el miércoles pasara más de cuatro horas para llegar de su casa en la avenida Tremont de El Bronx hasta la calle 59 y de allí intentar sin éxito movilizarse hacia su trabajo en Port Washington, Long Island.

“Hoy sólo esperé cinco minutos para coger el tren D y tomaré el tren a Great Neck más dos autobuses para llegar”, dijo la doméstica calculando que su hazaña le llevaría unas cuatro horas.

En general, el servicio funcionó con puntualidad, comentó Joanna Mateo a bordo del tren uno.

Proveniente de Hamilton Heights, la dominicana que es gerente de un McDonald’s en la calle 34 estimaba que al menos nueve de sus empleados podrían poner a funcionar su restaurante que funciona 24 horas.

“Contamos con la gente que vive en Manhattan y áreas cercanas de El Bronx, pero no los de Queens donde aún es complicado moverse; lamentablemente mi teléfono se está reventando de llamadas de gente que no puede reincorporarse aún y si no trabajan no cobran”.

En el mismo tren, la presidenta y chef de Magnolia Bakery, Bobby Lloyd, contó que para movilizar a algunos de sus 300 empleados ayer gastaron más de $2,000 en taxis. “Sólo tenemos tres de nuestras cinco tiendas abiertas, pero la mayoría de los trabajadores vienen de El Bronx; en promedio pagamos $80 por persona”, explicó en su camino a sus oficinas de la Octava avenida.

La peruana Lydia Aguilar, quien limpia casas en Brooklyn, esperaba pasar gran parte de la mañana para movilizarse desde Jersey City.

“Yo trabajo por horas y no estoy segura de que mi jefe me dejará trabajar por llegar tarde, pero lo voy a intentar de cualquier manera”, expresó mientras conectaba con el tren N.

En la parada de la calle Lexington, el mexicano Morgan Primera también buscaba llegar a la calle Hoyt en Brooklyn para retomar su oficio en construcción. Para llegar a la calle 42 tomó el tren A desde El Bronx y en minutos pudo coger el autobús a la calle Jay, que hacía paradas locales como el tren F que no está funcionando aún.

Empleados de MTA estaban por todos lados en las estaciones y paradas para orientar a las personas.

“Tenemos muchos autobuses trabajando y por eso los viajes se pueden hacer en unos 30 minutos”, explicó una de las operadoras que no quiso identificarse. Las unidades estarán operando las 24 horas hasta que el metro vuelva a la normalidad.