Atletas aprueban con tristeza cancelación del Maratón de NY

El alcalde Michael Bloomberg realizó el anuncio ayer en la tarde
Atletas aprueban con tristeza cancelación del Maratón de NY
Los trabajadores terminarán hoy de recoger todo lo que estaba listo para el Maratón de NY.
Foto: EFE

NUEVA YORK – La cancelación del Maratón de Nueva York, anunciada en la tarde de ayer, causó desazón en algunos atletas que se aprestaban a participar en la competencia originalmente programada para mañana.

“Iba a ser mi maratón 14 y la sexta maratón de Nueva York, llevaba por lo menos cinco meses entrenando intensamente, pero hay gente que tarda mucho más que eso, y venir a hacer un maratón para muchos es un evento en el que se preparan por un año”, manifestó el periodista venezolano Ramón Frisneda, que radica en ‘La Gran Manzana’.

Sin embargo, consciente de la magnitud de la tragedia provocada por el paso del huracán Sandy, se mostró comprensivo.

“El mismo hecho de ser periodista y haber trabajado en la noticia del huracán me ha producido un conflicto interno sobre el maratón, desde el martes en la noche había pensado que debían suspenderlo, pero como corredor sentía que la ciudad de alguna manera podía seguir adelante y demostrar que a pesar de las dificultades podíamos celebrar esto”, destacó. “Tengo sentimientos bien encontrados, pero en este punto y viendo la devastación creo que es la decisión correcta”.

“Con lo que no estoy de acuerdo es con la gente que desconoce lo que envuelve el maratón y estaban haciendo comentarios en Facebook diciendo que no se iban a rescatar más personas por culpa del maratón, eso no iba a ocurrir”, finalizó Frisneda.

Para Ruth Montilla, otra apasinada fondista, la cancelación del evento fue un alivio.

“Cada vez que veía la devastación del huracán me sentía mal. Estoy de una manera aliviada al conocer que no habrá carrera pero me siento triste por todos los visitantes extranjeros y de otros estados”, mencionó Montilla.

La atleta dijo que en años pasados, tras recoger su número, se sintía orgullosa pero no en esta ocasión por la devastación del fenómeno natural que azotó no sólo Nueva York sino los estados vecinos.

La fotógrafa argentina Mariela Lombard, que también se aprestaba a correr por los cinco condados neoyorquinos, consideró que la decisión de suspender la competencia fue la correcta.

“Iba a ser mi tercer maratón y entrené por seis meses. Estaba preparada pero siento que la decisión de cancelarla fue la adecuada, no se puede correr un maratón con tanta devastación en el área. Yo puedo correrla el año que viene”, mencionó Lombard.

“Me gustaría que el dinero de mi entrada al maratón sea donado para ayudar a las víctimas del huracán”, continuó.

Poco antes de conocerse la decisión del alcalde Michael Bloomberg, el rechazo fue unánime entre los entrevistados por EL DIARIO/LA PRENSA.

Silvana Jakich, consideró que en lugar de seguir adelante con el Maratón “todos deberían dedicarse a ser voluntariado para ayudar a esta gente. Es muy cara dura que sigan con su plan, cuando no están atendiendo a quienes lo necesitan”.

“La ciudad ha respondido, pero cómo pueden hablar de la carrera cuando nosotros no tenemos ni qué comer”, fustigó Pablo Rodríguez.

“Creo que la ciudad todavía no está lista para un evento así. Hay gente que necesita ayuda. Esa gente que está trabajando en el maratón debería de enviarla a ayudar a las personas que se quedaron sin nada”, manifestó Cirilo Marín.

“Aquí todo gira alrededor del dinero. Las autoridades piensan que las personas pobres pueden esperar. Creo que deben de posponer el maratón”, expresó Ramiro Acosta.

El Maratón de Nueva York, una de las carreras más importantes del mundo, genera unos $340 millones para la economía de la ciudad.

La ruta atraviesa el Puente Verrazano-Narrows en Staten Island, una de las zonas más afectadas por la tormenta, hacia el Parque Central, recorriendo los cinco sectores de la ciudad. La ruta no se cambiará.

Esta semana, el Alcalde había asegurado que la carrera no restaría recursos a los trabajos de recuperación, y destacó que se espera que todo Manhattan tenga electricidad el domingo, lo que liberaría “a una gran cantidad de policías”.

“Es difícil saber qué es lo mejor para hacer en estos momentos”, dijo la presidenta de New York Road Runners, Mary Wittenberg. “La ciudad cree que esto es lo mejor en este momento”.