¿El país está mejor que hace cuatro años?

De la respuesta depende en gran medida el resultado de la elección presidencial
¿El país está mejor que hace cuatro años?
Dan Manjack decidió probar suerte en Williston, Dakota del Norte. "Hace cuatro años no sabía qué iba a ser de mi vida, hoy estoy seguro que tengo excelentes oportunidades econmicas".
Foto: AP

Primero de una serie de tres

En 1980, Ronald Reagan, al término de un debate televisado preguntó “¿se encuentran mejor que hace cuatro años?” La respuesta a esa pregunta le dio una victoria aplastante.

Desde entonces se ha convertido en una pregunta obligada de los aspirantes políticos; en la pregunta clave de las encuestas, y por supuesto, en un barómetro del estado de ánimo del país.

La campaña presidencial del 2012 no es una excepción. Mitt Romney y sus principales asesores han convertido la pregunta en una acusación punzante de las actuales políticas económicas de la Casa Blanca, respondiendo con un rotundo no.

Pero en un giro inusual, el presidente Barack Obama y los demócratas han dicho, en cambio que si, que la situación es mejor que hace cuatro años y han revirado con otra pregunta: ¿Quieres volver a principios del 2008 y 2009, cuando millones de personas perdieron sus empleos, cuando los bancos quebraron y el país estuvo al borde del colapso?

En ese contexto, bien vale la pena preguntarse, ¿quien tiene la razón? La respuesta depende de a quien se le pregunte, en donde se pregunte y qué criterio se utilice para juzgar la situación.

“Es difícil dar una respuesta simple y concreta”, dice Mark Hopkins, economista de Moody. “Todo depende de lo que estés buscando. Yo no creo que nadie realmente pueda argumentar seriamente que no estamos mejor de lo que estábamos hace cuatro años”.

Ambas campañas se basan en los números para atraer a los votantes. Para Obama, es el empleo: En el mes en que asumió el cargo en enero de 2009, el país perdió 881,000 puestos de trabajo, según cifras federales. Este mes de septiembre, 114,000 empleos fueron añadidos. “Durante 31 meses consecutivos se han creado empleos en el sector privado”, ha dicho Obama.

Para Romney las estadísticas son diferentes y asegura que el hogar promedio ha tenido una caída de ingresos del 4.8 por ciento desde junio del 2009 hasta junio del 2012, de acuerdo con un informe de Sentier Investigación.

Hopkins dice que su punto de vista se basa en el estado general de la economía, mientras que los candidatos al hacer la pregunta, no se basan en datos reales, sino que lo que buscan es conocer una opinión, que generalmente es subjetiva y no racional, ya que se basa en sentimientos y experiencias.

A unos días de las elecciones, es importante saber cuáles son esos sentimientos.

Un estudio del Washington Post-ABC News, dio a conocer que el 22 por ciento de los probables votantes dicen que están mejor económicamente que cuando Obama llegó a la presidencia. Un tercio dice que están peor y casi la mitad dice que están igual.

Pero esos son números, por eso nos dimos a la búqueda de historias concretas, que ayuden a desestrañar esos sentimientos.

Hace cuatro años, Dan Manjack fue despedido por un contratista de Florida que luchaba por mantenerse a flote tras la grave crisis hipotecaria que golpeó al estado.

“Es probablemente la primera vez en mi vida que sentí miedo”, dice Manjack, un veterano del ejército de 44 años de edad. “Yo tenía cuatro hijos que mantener. Tenía una esposa que apoyar y mis ahorros se habían terminado. Todo lo que me daba estabilidad, se había ido. Eran tiempos muy difíciles”.

En ese tiempo se ganaba la vida tomando pequeños trabajos de construcción, incluso llegó a considerar mudarse a Dubai. “Estaba tratando de hacer todo lo posible para sobrevivir”, dice. “Para ser honesto, realmente no sabía a dónde ir o qué hacer”.

Se dirigió hacia el norte. Destino: Williston, Dakota del Norte, la zona cero en un boom petrolero enorme.

Un amigo le había puesto en contacto con un inversionista que quería que fuera allí para construir un área de vivienda temporal para los trabajadores que empezaban a inundar la zona.

El inversionista Williston le retrató la situación como el equivalente a la fiebre del oro, por lo que Manjacj hizo el viaje de 1,500 millas de distancia.

Antes de que el campamento estuviera terminado se dio cuenta de que estaba en una tierra de oportunidades ilimitadas.

No hay duda de cuál es su posición ahora.

“Creo que me puedo hacer rico aquí”, dice, “pero se necesita hacer un gran sacrificio”.

Manjack cambió su condominio de 1800 pies cuadrados de Florida, por una casa rodante de 40 pies y 16 horas diarias de trabajo, lejos de sus hijos en Texas. Pero no se arrepiente. Los amigos que le dijeron que estaba loco al decidir irse, ahora le llaman para saber si hay trabajo.

Actualmente está construyendo un complejo de oficinas, y unos condominios y ha iniciado una empresa de construcción.

Junto con la seguridad financiera, Manjack dice que siente un gran orgullo de que Estados Unidos está haciendo todo lo necesario para romper con la dependencia con el extranjero en materia petrolera. “Es emocionante vivir aquí”.

“Hace cuatro años mi vida no tenía ningún sentido”, dice. “No sabía lo que iba a pasar con la economía. No sabía lo que iba a pasar con la construcción… no sé cómo llegué a Dakota del Norte. Pero estoy muy contento de haberlo hecho”.