El voto latino y los republicanos

Barack Obama ganó, y le debe las gracias al voto latino. Obama capturó el 71% del voto latino, más que el 67% que capturó en 2008 y el 58% que atrajo John Kerry en 2004, cuando perdió contra el presidente Bush.

Indica la importancia del voto latino, un voto que será más importante en el futuro con el crecimiento de la comunidad latina. Los latinos merecen celebrar: hoy más que nunca tienen poder político nacional.

Pero debería ser una breve celebración, porque falta reflexionar sobre esa victoria y entender como amplificar la voz latina en la política nacional.

Esas reflexiones podrán terminar con a una conclusión incómoda. La influencia del voto latino en la política nacional quizás ya no depende del Partido Democrático. Quizás depende del partido que acaba de perder las elecciones. Y aunque yo soy un demócrata, me parece que lo necesario en este momento es ofrecerle el voto latino a los republicanos.

Ésta es mi lógica.

¿Que pasaría si el voto latino se convierte en algo confiablemente democrático? Ese partido gastaría menos recursos haciendo lo necesario para asegurarse de la lealtad de la comunidad latina. Por su cuenta, el Partido Republicano concluiría de que no vale la pena tratar de atraer el voto latino.

Se produciría un resultado paradójico: si llegamos al punto en que el Partido Demócrata cuenta con la gran mayoría de votos latinos, los latinos ya no contarán, ni para los demócratas ni para los republicanos.

Pero si cada cuatro años ambos partidos saben que el voto latino esta en juego – que podría ir hacia cualquier de los dos candidatos – eso fomentaría una dinámica muy distinta. Ambos partidos estarían obligados a hacer un gran esfuerzo para representar a la comunidad hispana.

El voto latino ahora tienen poder. Para maximizarlo, el siguiente paso es una conversación con los que perdieron hace una semana, no con los que ganaron.