Gabriela Rosa, primera legisladora dominicana de NY

Fue electa el pasado 6 de noviembre y representa a los vecindarios de Washington Heights, Inwood y Marble Hill
Gabriela Rosa, primera legisladora dominicana de NY
Gabriela Rosa comenzó su carrera política en la Legislatura en el 2000, trabajando como asistente legislativa del asambleísta Herman D. Farrell.
Foto: Cortesía

Nueva York — Gabriela Rosa hizo historia el pasado 6 de noviembre al convertirse en la primera mujer dominicana elegida para un puesto en la Legislatura estatal de Nueva York.

A partir de enero ocupará su cargo en la Asamblea representando al Distrito 72, que engloba a gran parte de Washington Heights, Inwood y Marble Hill, y que tiene uno de los más altos índices de población hispana de toda la ciudad.

Para llegar tan alto antes tuvo que derrotar en unas muy reñidas elecciones primarias a Mayra Linares, hija del asambleísta Guillermo Linares y a quien sustituirá en el puesto. El senador estatal Adriano Espaillat fue uno de sus grandes apoyos para ser elegida.

¿Qué se siente al convertirse en la primera mujer dominicana elegida para la Legislatura estatal en Nueva York?

Me siento con mucho orgullo y a la vez con mucha responsabilidad, porque es una puerta que me ha tocado abrir a mí. Me voy asegurar de mantenerla abierta para que otras mujeres puedan entrar por ella también

¿Le ha dado algún consejo Adriano Espaillat?

Él es una persona con mucha experiencia en la Legislatura en Albany y en la política en general. Lo que hemos hablado, tanto con él como con el concejal Ydanis Rodríguez, es sobre trabajar en equipo y mantenernos unidos para representar mejor a nuestra comunidad y trabajar en su beneficio.

¿Cuál cree que es la mayor preocupación de la comunidad que va a representar?

Definitivamente es la vivienda. Especialmente la falta de viviendas asequibles en nuestro distrito. Estamos trabajando con Ydanis y con Adriano para poder llevar una agenda unificada y meter presión para que haya más espacios asequibles en nuestra comunidad. Y que no pase lo que ocurrió con el espacio de la calle 172 y Amsterdam, donde hubo un cambio de decisión cuando en principio se iba a destinar para vivienda asequible. También preocupa la educación. Tenemos varias escuelas con problemas académicos en el distrito y tenemos que trabajar para mejorarlo.

A pesar de que usted aún no ha tomado posesión de su cargo, estuvo recientemente participando en labores de recaudación de fondos para los damnificados por el huracán Sandy. ¿Puede hablar sobre ello?

Participé el pasado domingo en un teletón para recaudar fondos que fue muy exitoso. Queríamos dejar claro que, aunque Washington Heights no fue especialmente impactado por el huracán, nosotros no estamos aislados de lo que sucede en el resto de la ciudad, y por eso quisimos hacer ese acto para llevar ayuda a los habitantes de Staten Island. Recaudamos casi $170,000, y luego el presidente de ese condado nos dio un tour por la isla a los políticos del Alto Manhattan. Fue muy emotivo contemplar de manera física el dañó que hizo el huracán.

Dado que usted es de origen dominicano, ¿qué opina sobre la prohibición impuesta en la República Dominicana para recibir ropa usada del exterior?

Estoy bien empapada del asunto, y yo soy parte de esa población que manda ropa a Santo Domingo, ya que toda mi familia vive allí. Definitivamente es algo que tenemos que revisar entre los políticos del Alto Manhattan y los diputados dominicanos de ultramar. Es importante que nosotros nos reunamos y hablemos sobre ello, para que ellos, como representantes del Congreso dominicano aquí en Nueva York, hagan llegar nuestras preocupaciones hasta allí.

¿Le ha felicitado su antecesor, Guillermo Linares, cuando fue elegida para su nuevo cargo?

No me ha felicitado ni me ha llamado. No me llamó en septiembre, cuando gané las elecciones primarias, y tampoco lo ha hecho ahora. Pienso que esto es algo que debería estar fuera de lo que es perder o ganar, ya que estamos hablando del protocolo que debería haber entre un oficial electo entregándole su puesto a otro oficial electo. Yo por tanto voy a tener que entrar a esa oficina antes de que tome mi cargo en enero, porque tengo que palpar qué es lo que hay. Yo no voy a entrar en una oficina sin saber lo que está pasando, y con ello me refiero a casos pendientes y una serie de cosas que quiero tener organizadas antes de tomar posesión. He trabajado antes en oficinas y sé que eso es necesario, y siento que por su parte debería haber habido algo más de cortesía, independientemente de que hayamos tenido posiciones políticas encontradas.