Julio Iglesias ‘canta’ en corte

BROOKLYN – Se llama como el famoso cantante Julio Iglesias, pero la vida del joven que se enfrenta a tres asesinatos en la corte de Brooklyn no podría ser más diferente.

Ayer el jurado tuvo oportunidad de escuchar su versión de los hechos. Primero fue el detective Michael Harbert que les leyó las seis páginas de la confesión escrita de Iglesias, siguió el video con el interrogatorio de la fiscal Janette Gleeson y finalmente el acusado subió al estrado y testificó en su defensa.

“Perdí a mi padre cuando tenía 8 años”, indicó en su confesión escrita el 23 de marzo del 2010 cuando con 19 años admitió los tres asesinatos y cómo se convirtió en pandillero.

A los 12 años era un buen estudiante, pero estando en la escuela intermedia se interesó por una compañera que le invitó a una fiesta y a partir de ahí el destino de Iglesias cambió.

Las fiestas eran de pandilleros y antes de darse cuenta fue iniciado en SDA/Escuadrón, pandilla parte de La Raza Loca. Su bautizo: aguantar cuatro rondas de golpes que le dejaron maltrecho y cuyas señales justificó ante su madre como que le habían agredido para robarle.

“Me dijeron que tenía que tener el tatuaje de la banda, pero cuando les decía que no, me pegaban. Finalmente, me lo hice pero eso sólo me trajo más problemas”, continuó leyendo Harbert.

Tanto en la confesión escrita como en el video, Iglesias admitió que disparó el 28 de septiembre del 2009 a Carlos Flores de la Rosa y a Ignacio Méndez García. El 23 de marzo del 2010 mató a su tercera víctima Gavin Torres.

En el video, Iglesias dice que disparó en las tres ocasiones forzado por el líder de la pandilla y que él como “soldado” no tenía más remedio que obedecer: “No tenía elección, ellos saben donde vivo, donde trabajo”.

Cuando finalmente fue llamado al estrado por su abogado defensor, Benjamín Pérez, el cambio físico operado tras dos años de cárcel hacia difícil reconocer al hombre del video en este otro ahora con gafas, traje y pelo recortado.

Igualmente radical fue el cambio en su testimonio manteniendo la teoría de la defensa de que no se le dejó llamar a un abogado ni a su madre.

Iglesias negó haber disparado a Torres aunque admitió estar con los miembros de Escuadrón que le asesinaron. “Cuando estás en una pandilla sabes que si entregas a la gente cosas malas te pasan a ti o a las personas que quieres”, declaró el acusado.

Hoy la fiscalía iniciará el contrainterrogatorio de Iglesias.