Postres light: date el gusto sin perder la línea
Te acabas de pesar en la balanza y viste en números lo que tus pantalones te insinuaban cuando dejaron…
Un postre light es perfecto si estás a dieta. Crédito: Flickr
Te acabas de pesar en la balanza y viste en números lo que tus pantalones te insinuaban cuando dejaron de prenderse: has aumentado de peso. O compras ropa nueva (y más grande) o te pones a dieta.
Optaste por esto último por lo que te despediste de los postres y llenaste tu heladera de carnes magras, yogures descremados, frutas y verduras. Sin embargo, a medida que avanza el día notas que tu cuerpo inevitablemente te pide algo dulce. ¡Adelante! Puedes darte el gusto siempre que elijas el postre adecuado.
La sandía es la fruta perfecta para quienes hacen dieta: con tan solo 15 calorías por cada 100 gramos, no solamente es rica y refrescante sino que también tiene propiedades diuréticas y sacia con rapidez el hambre.
Para llevar su delicioso sabor a un más que tentador helado necesitamos una taza de su pulpa (sin semillas), una clara de huevo, una cucharada de jugo de limón y edulcorante a gusto. Por un lado, deberás procesar la pulpa, junto al zumo de limón y el edulcorante y -por el otro-, batir la clara de huevo hasta que esté a punto nieve. Luego debes mezclar todo con movimientos envolventes y suaves y llevar al refrigerador. ¡Qué rico! Estará listo para saborear cuando esté congelado sin ser -obviamente- un bloque de hielo.
La manzana, por su parte, también es una fruta que genera saciedad pero además mejora la digestión, desintoxica al cuerpo y, cada una, tiene apenas 45 calorías. Cocinando en un horno suave tres manzanas con un poco de agua y el jugo de medio limón; batiendo luego todo con 200 gramos de queso para untar (light) y edulcorante, tendremos -después de algunas horas en el freezer- un delicioso helado de manzana que puede ser servido con canela espolvoreada.
Recuerda que siempre que hagas helado, debes retirarlo cada tanto del congelador y revolverlo para evitar que se cristalice.
Comer algún postre mientras nos cuidamos no es simplemente “un antojo” sino que también es una necesidad. Lo dulce produce endorfinas, lo que nos ayuda a mantenernos alegres, positivas y pro activas, por algo las llaman “la hormona de la felicidad”.
Un postre light de vez en cuando te permitirá satisfacer tus ansias por algo dulce y mantenerte a régimen hasta que alcances tu peso deseado; sin muchas privaciones evitarás el famoso atracón que marca el fin -y la derrota- de toda dieta: solo hay que saber elegir.